domingo, octubre 05, 2008

Empieza otra semana

... y yo estoy como siempre, sin organización ninguna. Si existiese como pecado capital, aunque seguro que le llaman pereza, la desorganización sería al que le dedicaría mi tiempo. No consigo terminar la semana sin tener muchas de las cosas con las que empecé la misma pendientes. La pila de ropa por planchar siempre está a una altura media importante, me gustaría planificar los menús de la semana, pero sin éxito; preparar las clases con más tiempo, buscar más información para los alumnos, prácticas nuevas. Y así montón de cosas más.

Mañana empiezo mi horario definitivo en el centro, no está demasiado mal. Lo único malo es que este año no han podido dejarme el lunes o el miércoles con menos carga que los otros días (son los días que tiene consulta en el hospital Daniel) y tendré que faltar algún día de esos. Los fines de semana no dan para nada, porque también quiero descansar del ajetreo del resto de la semana y no hacer siempre lo mismo (aunque con la casa a cuestas siempre se repite).

De esta semana no pasa que me organice medianamente, ahora dispongo de dos horas después de comer y antes de ir a buscar a los bajitos al cole, para hacer algo más y espero utilizarlas bien.

Y ustedes ¿cómo lo hacen? Feliz comienzo de semana.

sábado, octubre 04, 2008

El hombre que plantaba árboles

Esta mañana estaba buscando información sobre blogs de institutos, quiero poner en marcha uno en el mío, y me encontré en uno de ellos con un enlace a un vídeo de un cortometraje, lo he tomado del blog de Forestman que escribe un buen artículo sobre el tema de la reforestación, titulado "El hombre que plantaba árboles" de un cuento original del francés Jean Giono. Me trajo recuerdos de hace ya unos 17 años, y que vieja le hace a una recordar algo más allá de cinco años atrás, cuando estuve en Francia unos meses por una beca Erasmus. Fui unas pocas veces al cine, es algo de lo que disfrutaba mucho, y una de las veces vi este corto. No recuerdo si el cuento ya lo tenía o lo compré después, porque además ahora no está en mi poder, supongo que lo presté o lo perdí en una de mis múltiples mudanzas. Lo que si recuerdo es que me gustó muchísimo, y la animación me pareció muy hermosa.

Después, cuando buscaba un enlace al video, quería que fuese en español sin subtítulos, descubrí en YouTube una "versión" narrada (por Lara López) acompañada de las imágenes de la película y la música de Paul Winters y me hizo recordar el programa de radio que oía cuando estaba en la universidad y que seguí haciendo mucho tiempo después, se llama Diálogos 3, todavía lo emiten en Radio 3, de RNE (era el tiempo de Caravana de Hormigas por las mañanas). Me emocionaba la música, la mayoría englobada en la llamada New Age, tanto que llegué a ir a varios conciertos cuando me fue posible. Así conocí a Michael Nyman, famoso por sus bandas sonoras, a Suzanne Ciani (escuchen la Velocidad del amor), Wim Mertens, Enya, Lito Vitale y muchos otros; de los que disfruté durante mucho tiempo y disfruto cada vez que los oigo.

Ahora me vienen a la mente multitud de recuerdos como el encuentro por primera vez con un autor, una música, etc pero este post sería entonces inmenso. Lo dejaremos para otra ocasión.

jueves, octubre 02, 2008

Fotografiando lo cotidiano

Casi se me pasa por alto, hace unas semanas que Lolita Blahnik organizó un sorteo de un tremendo bolso que ella ha realizado. Se trata de fotografiar escenas cotidianas y no he querido "rescatar" ninguna foto, sino hacerlas de mi día a día ahora, porque hasta hace muy poco, y después de más de un año, no me ha parecido tener una rutina medianamente normal. Las idas y venidas al hospital, los ingresos, las mascarillas, mucho tiempo metidos en casa y los miedos que te asaltan cuando sales, si pasará algo, pillará alguna infección, cogerá frío, etc. Desde que se ha medio estabilizado en sus análisis, ha ido al colegio y se le ve con una energía casi inagotable parece que se pueden hacer planes con cierta tranquilidad.

La rutina del final del verano se ha centrado en la vuelta al cole de los niños, de las colas que hay que soportar para dejarlos o recogerlos porque el acceso es bastante complicado; y las tardes en casa pasando el rato como se puede.

La primera foto la tomé el segundo día de cole de Pablo, si te retrasas sólo cinco minutos pillas una cola bastante pesada en uno de los accesos al cole. Está tomada con el móvil, eran alrededor de las 8 y cuarto de la mañana y el sol empezaba a elevarse en el cielo.


La segunda está tomada en casa, este domingo por la tarde, les dije a los bajitos que "reclutaran" sus juguetes preferidos porque quería fotografiarlos jugando con ellos, y los llevaron a mi cama, les encanta saltar en ella, jugar a las luchas y mirarse en el espejo del armario; y por supuesto, pasarse en plena noche para "hacernos compañía". Como pueden ver mis tardes se "amenizan" por Stars Wars, Indiana Jones, dinosaurios varios, superhéroes y villanos (Daniel siempre tiene que salir de casa con uno bueno y otro malo).


La tercera la tomé ayer, tuve que llevar a Pablo por la mañana, porque Pedro llevó a Daniel a su control en el Hospital (resultados correctos que celebramos cada día) y, como no, pillé algo de cola. Cuando estoy en esos atascos que parecen interminables me gusta mirar por el retrovisor a Pablo, preguntarle en qué está pensando, hacerle alguna mueca, y muchas veces sólo lo miro, se queda muy concentrado mirando por la ventanilla, no sé bien a qué, pero me gusta observarlo.