jueves, mayo 03, 2012

Compartir coche

Cada curso que empiezo a trabajar, y en los últimos años que me ha tocado a cierta "larga" distancia de casa, se presenta el dilema de los turnos de coche entre compañeros. Personalmente prefiero compartir el coche, no sólo porque me ahorre una pasta en gasolina, sino porque el trayecto se suele hacer más corto y sobre todo porque no es necesario que lancemos tantos humos al aire pudiendo evitarlo. En mi caso el transporte público no es una opción, tendría que salir de casa como dos horas antes y no puedo compaginarlo con mis hijos. He tenido compañeros que no tenían coche y han ido a trabajar en guagua (autobús para los no que no sean de la tierra), y yo en mis comienzos también lo tuve que hacer, hasta tres guaguas podía coger para llegar a mi centro lo cual resultaba agotador y estresante porque podías sufrir retrasos y perder una guagua o llegar más tarde de lo habitual. 

Lo malo puede ser que no tengas buen rollito con tus compañer@s de coche, o no te guste como conduce, o te desespere porque va muy lent@ o al contrario, se te pongan los pelos de punta o dejes una marca en la alfombrilla de tanto apretar el freno ;). Hasta ahora he ido capeando bien la situación, no siempre ha sido a mi gusto pero lo he aguantado estoicamente. A favor, en la mayoría de las ocasiones creas vínculos que no tienes con otros compañeros porque no pasas tanto tiempo con ellos, en el corre corre de todos los días en el centro no intercambias más de cinco palabras mientras que en un trayecto de casi una hora (este año) puede suponer que después de terminar el año, y aunque no coincidas nuevamente con la misma gente, sigas en contacto y mantengas una amistad más duradera. Por ejemplo, el año pasado coincidimos unas diez personas en el turno de coche y de vez en cuando nos llamamos, nos mandamos correos e incluso quedamos para cenar o tomarnos un café.

Los vídeos siguientes son parte de una campaña para viajar en guagua, me los ha mandado una antigua compañera y me he reído un rato. Mejor viajar en grupo ;)



martes, mayo 01, 2012

La semana de los libros

Si ya sé que el Día del Libro ya hace más de una semana que se celebró, pero todavía no se han apagado los ecos de ese día, mejor dicho esa semana. Los bajitos lo celebraron en el cole con diversos actos que les encantaron: cuentacuentos realizados por alumnos de 4º de la ESO que me volvían a representar cuando llegaban a casa, actividades en la biblioteca del centro (según Daniel se lo pasó pipa "Mamá, pinté, leí dos libros y todo estaba en silencio") y realización de marcapáginas, que, cómo no, aumentarán mi colección.

 El marcapáginas de Dani
 y el de Pablo, según él lo copió del que hicieron en la pizarra.

En casa hemos leído por las noches un ratito antes de irnos a dormir. Pablo está empeñado en terminar de leer El gran libro de cuentos para niños que los Reyes Magos tuvieron a bien dejarnos hace ya dos años (como lo leemos a ratitos todavía quedan muchos cuentos por leer) y Daniel se releyó Cuentos de monstruos en cinco minutos. Lo complicado del asunto es que tengo que leer con ellos, para fomentarles la lectura hace tiempo que cuando leíamos nos "repartíamos" el texto, cada uno leía hasta un punto, así compartíamos la lectura y la comentábamos después. La cosa se pone dificil cuando tienes que leer dos libros a la vez ;). A Dani le aburre un poco más y a veces prefiere escuchar lo que leemos Pablo y yo. Menos mal que los cuentos no son muy largos y son muy animados, primero porque se aburrirían un poco y segundo porque no se irían a la cama pronto.

Espero que hayan disfrutado de este día del trabajo, yo he estado parte de la mañana ocupada en corregir y todavía me queda un ratito esta noche. Mañana habrá que currar nuevamente. Feliz resto de la semana para tod@s.

martes, abril 24, 2012

Una de fontanería

Esta mañana le explicaba a Daniel que hoy vendría el albañil para intentar arreglar unas goteras que tengo en el baño y en la cocina desde hace tiempo (no son "funcionales" dado la escasez de lluvias de este año). Dani se lavaba los dientes mientras tanto y entre cepillados me decía: 

-"¿Y también va a arreglar la cisterna?" 
(Nota: también lleva un tiempo sin arreglar, cosas de ser la manitas en casa y que no me dé el tiempo ni las ganas muchas veces, ya he intentado cambiar el mecanismo dos o tres veces con éxito desigual, he comprado la llave y el tubo flexible y sólo hace falta ponerse manos a la obra. Igual hago un tutorial ;))
- "No cari, eso lo va a arreglar mamá" 
-"¿Qué lo vas a arreglar tú? Entonces quiero palomitas."
- "¿Cómo que palomitas?"
- "Si, para estar cuando lo arregles, y no perderme la peli "Mamá arregla cisterna"- ya esto último lo dice muerto de risa.

Casi me da algo, este enano tiene una imaginación poderosa. Eso sí, ahora no puedo quedar mal, desde que tenga un rato laargooo, por si surgen problemas, tendré que arreglar la cisterna. Está en juego mi prestigio como mamá fontanera y mi papel principal en la peli.