sábado, agosto 05, 2006

Hoy es 5 de Agosto

Para Pedro, con amor, ¿te acuerdas?.

La gota de rocío

La gota de rocío
del cielo se cayó
y en ella el amor mío
la carita se lavó

Pero era tan temprano
que no salía el sol
y se helaron las manos
y mejillas de mi amor

Creí que las estrellas
la iban a buscar
y que en su cara bella
se ponían a jugar

Me dijo tengo frío
acércame calor
y fui con tanto brío
que encendí su corazón

Y mientras la besaba
me dijo en un temblor
esto es lo que faltaba
para que saliera el sol

Oh gota de rocío
no dejes de caer
para que el amor mío
siempre me quiera tener.

Silvio Rodríguez, 1978 - Tríptico

jueves, agosto 03, 2006

El primo Carlos

Ayer llegó el primo Carlos de Las Palmas a pasar una semana con los bajitos. Antes de llegar ya le habíamos hablado a Pablo de quién era, tenemos una foto suya, y cómo era:

- "Es un niño grande"
- "Yo también soy grande, mamá"
- "Si pero tu primo es tan alto como tu padre"
Se queda callado, pensando:
- "Yo también soy grande, mamá"

Cuando lo vió la cara era un poema, su primo Carlos tiene catorce años y es un tiarrón, casi le pasa a Pedro de estatura. Se quedó un poco callado pero después de la primera hora ya estaba hablando por los codos con su primo. Hasta se quedó dormido por primera vez solo, con su primo en la cama de al lado, hablando como si fueran coleguillas. También le gustó mucho a Daniel porque quiso acostarse con él para dormir. Fui un momento a la azotea y cuando volví ya estaban roque los bajitos.

Carlos es un niño muy tranquilo, le encantan los niños y los entretiene mucho. El pobre comió pizza en la cena y no pareció sentarle bien, se levantó casi al mediodía bastante revuelto y vomitó la cena. Se ha pasado todo el día tirado en el sofá, sin ganas de nada. Pablo lo vió dormitando en un momento y fue a la cocina a decirme "Mamá, Carlos está durmiendo, ¿y cuando voy a jugar con mi primo?". Se ha escapado de que Pablo y Daniel se tirarán encima de él durante toda la tarde, y parece que ya está mejor. Espero que mañana ya esté del todo bien, porque no es plan pasar las vacaciones enfermo.

miércoles, agosto 02, 2006

Las ocupaciones de los bajitos

La semana pasada, durante las tardes de calor, en las que no se puede salir porque se nos achicharra el cerebro, puse a los bajitos a pintar con acrílicas unas botellas de leche vacías, con la intención de hacer un juego de bolos casero. A Pablo le encantó la idea, a Daniel al principio, se aburrió relativamente pronto. Todavía tiene que depurar más "la técnica" porque Pablo se empeña en pintar sobre lo ya pintado y al final queda un pegote de color oscuro y media botella sin pintar; mientras que Daniel hacía trazos de distintos colores y no terminó de cubrirla de pintura. Se lo pasaron muy bien, y terminaron en la ducha antes de tiempo porque como hacía calor se quedan en calzoncillos y pañales toda la tarde y se pintaron piernas y brazos.


A lo que le ha cogido el gusto Daniel es a abrir el armario donde guardo los calderos y sacarlos para ir poniendo y quitando las tapas. Al principio se lo prohibí, hasta los castigué en el rincón más de una vez, pero con él no hay no que valga y he terminado por dejarlo, por lo menos cuando está con ellos yo puedo hacer algo más en la cocina. ¿Y si le estropeo su carrera de cocinero por no dejar que juegue? Hay otras cosas que me molestan más y que no le dejo como abrir el congelador, que no hay manera (ya lo he castigado decenas de veces, explicado que no se hace, que está muy frío, etc.), los cajones en los que guardo la batidora y otras cosillas de la cocina, las puertas donde guardo el aceite, vinos y vinagres (cristal), y las puertas donde está la basura, que le encanta echar pequeños papeles o plásticos que se encuentra. Con Pablo no tenía muchos problemas de este tipo, se lo decía un par de veces y ya no lo hacía más, le dejaba hacer dos cosas y no salía de ahí. Daniel es más inquieto, no para y siempre quiere hacer lo que le digo que no se hace.