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martes, mayo 28, 2013

Embarazos precoces

Daniel acostado en el sofá:

- Mamá, ¿las niñas pueden tener bebés en la barriga?
- Bueenoo depende de que niñas, las muy pequeñas no pero las mayores si. Una de tu edad no puede.
- Ahh, es que una compañera me dijo que le dolía la barriga porque tenía un bebé dentro - dice muy serio
- No me digas, pues te tomó el pelo - digo aguantando la risa.
- Y el otro día trajo una ecografía de verdad.
- Pero ¿te dijo que era suya? - mis ojos se abrieron como platos- ¿Eran como las de Carla? (mi hermana está embarazada y cada cierto tiempo nos envía ecografías de su niña)
- Si, y ponía "Vagine ..." y algo más y la fecha 19 del 1 del 2013.
Ahí interviene Pablo:
- Pero, ¿era grande o pequeña?
- ¿El qué?- dice Dani.
- La barriga.
- Pues no sé, era desde dentro.

¡Casi me troncho!

miércoles, noviembre 21, 2012

Preparándose para la carrera

Ayer Pablo me recordó que era el Día del Niño, normalmente no juegan a videojuegos durante la semana, queda restringido a los viernes por la tarde y los fines de semana en temporada de colegio; pero él me pidió jugar "porque es un día especial, tú tienes el día de la madre, ¿no?" me dijo con la lágrima en el ojo. De nada serviría explicarle que hay días comerciales no de celebración, sin embargo llegamos al acuerdo de que si repasábamos el control de lengua que tenía hoy, y se lo sabía, podía jugar un rato con el ordenador. El repaso fue productivo y no tuve problemas para dejarle jugar, las normas están para saltárselas en alguna ocasión especial siempre que se recuerde que en condiciones normales hay que cumplirlas ;).

Mientras tanto Daniel, que normalmente no tiene tarea entre semana, había decidido prepararse físicamente para la carrera de "esos grandes almacenes españoles" que se celebra el próximo domingo. Ya el lunes por la tarde dijo que tenía que hacer flexiones, pero era tarde y decía que estaba cansado de la piscina (van tres tardes a la semana con su padre). Algo le explicó su padre sobre lo bueno que era hacer ejercicio y sobre las endorfinas (todavía tengo que preguntarle que le contó porque no me aclaro con lo que me dice) porque ayer cuando llegamos del cole me dijo que el día anterior "con lo de las endorfinas después de la piscina no había podido hacer ejercicio". 

- "Mamá, ¿sabes que sé un ejercicio con el que la espalda se te curará?"
- "Si, enseñamelo cariño", le dije con interés.
- "Tienes que ponerte así" sentándose en el suelo, cruzando las piernas y levantando las manos haciendo pinza, o sea, la postura de loto de yoga, "con este ejercicio la espalda se pone recta y el liquido hace que te pongas bien"
- "¿Qué líquido es ese?" pregunto yo con cara de extrañeza.
- "No me acuerdo del nombre mamá, pero hace que te pongas bien"

Luego siguió su "entrenamiento" con una sesión de Wii Fit en la que mezcló carrera, con skateboard, yoga, y a cada rato me llamaba para que viera su puntuación. 


"Mamá, la profe me ha dicho que las sardinas tienen mucho calcio y sirven para fortalecer los huesos, ¿puedes comprar sardinas para comérmelas el sábado?" No hay duda de que irá bien preparado a la carrera.

lunes, noviembre 05, 2012

Clases de ortografía bajita

Esta tarde al ir a buscar a los bajitos a casa de su padre hemos venido hablando de como les había ido el día. Este fin de semana Pablo tenía que estudiar para los exámenes que tiene esta semana. Le pregunté que tal el examen de mates que habia tenido esta mañana y me contestó que bien, aunque se le había olvidado alguna cosa. Menos mal que he conseguido que me cuente algo más porque a mi pregunta de "¿qué tal te salió?" él siempre respondía con tono de fastidio: "todavía no sé la nota, mamá" a lo que tenía que replicarle que no le había preguntado la nota sino su impresión sobre lo que había contestado o dejado de contestar. Para mí es una manera de mostrar mi interés por sus cosas, preguntarles como les ha ido el día, que han hecho en clase o que están explicando en el cole; pero a veces tengo la impresión de que ellos lo toman como un interrogatorio en primer grado, sobre todo Pablo que es un poco más cerrado que Daniel para sus cosas.

Mañana toca el control de lengua, le pregunté si había estudiado algo y me dijo que si, pero que no entendía el porqué tenía que estudiar el fin de semana para todos los exámenes si el primero era el de matemáticas y se le iba a mezclar todo en la cabeza. Ahí tuve que explicarle la importancia de ir estudiando todos los días un poco para sólo tener que repasar el día anterior. Pablo es bastante responsable con sus tareas, las lleva casi al día, aunque se queja por la cantidad que tiene que hacer (supongo que como todos).

Daniel oyendo nuestra conversación mete baza y dice "Pues mi maestra dice que hay que leer veinte veces las lecturas, para después saber explicarlas y responder a las preguntas. Bueno, los que no tienen problemas para leer sólo las tienen que leer diez veces" (ahí sale el lado exagerado de mi hijo). Mi vena de profesora se enciende y les digo que la lectura es muy importante, que es buena para saber escribir bien, para no tener muchas faltas de ortografía (y ahí pongo el ejemplo de Pablo que no comete muchas) y sobre todo para pasarlo bien, porque se aprenden muchas cosas leyendo. Todos de acuerdo, y Pablo le pregunta a Daniel: "¿Tú tienes muchas faltas de ortografía Dani?" "No, sólo tengo faltas de ortografía en los accesorios de las palabras" y explica "en las tildes, en las comas, y todo eso"(buena aclaración porque yo no sabía se había equivocado de palabra pero su explicación dejó claro que sabía lo que decía).

Ya en casa, todo esto había sido en un trayecto de unos cinco o seis minutos, hacemos un repaso de lo que caerá en el examen de lengua: las sílabas, las sílabas átonas, tónicas, las palabras llanas, agudas  y esdrújulas (¡qué tiempo sin oír todos esos conceptos!) y Pablo me cuenta que Daniel y él tienen un acuerdo, que él le explicará las cosas que vaya aprendiendo para que Dani sepa muchas cosas y esté preparado para tercero de primaria (y eso que todavía estamos empezando segundo). "Ahh, qué bien, me gusta que lleguen a acuerdos" sonrío yo. "Bueno Dani, ¿quieres que te explique lo de las tildes para que no tengas más faltas de ortografía? Es muy fácil". A todo esto Dani está viendo Doraemon en la televisión y como que no tiene demasiado interés, pero dice un tímido "si". "Vale", se envalentona Pablo "mira, sabes que las sílabas forman palabras, pues hay sílabas que son átonas y otras que son tónicas, en las que se pone la tilde ... ¿Me estás atendiendo Dani?", Daniel divide sus miradas entre su hermano y la tele, "¿Es que no quieres aprender a escribir bien?" y es ahí cuando tengo que intervenir para decirle que no se apure, que son cosas algo díficiles para su hermano y que todavía no está preparado para recibir esas lecciones. Menos mal que se lo ha tomado bien esta vez, la última vez que intentó hacer de maestro con su hermano le quería explicar las divisiones y las multiplicaciones de dos cifras, y las restas llevando fue un motivo de pelea entre los dos, evidentemente los dos años de diferencia se notan a nivel educativo y por mucho que se empeñe Pablo, Daniel todavía tiene que aprender mucho más para llegar a su nivel.

Esta noche Dani ha sido el primero en coger un libro para leer, normalmente no lo hace tanto como Pablo, que si no lee un poco antes de irse a la cama no se duerme contento, al menos la conversación sobre la lectura ha hecho algo de mella en él. Me gustan mis bajitos lectores.


domingo, octubre 28, 2012

Y pasó el verano y llegó el otoño

Hace ya cinco meses que no publico en el blog, a veces por estar demasiado liada y otras porque a pesar de tener cosas que compartir no tengo el mejor estado de ánimo para hacerlo. El verano pasó rápido, hicimos muchas cosas: aprender a montar en bici, la primera feria de atracciones (les encantó y casi no los saco de allí), visitas a los abuelos, playa, alguna excursión con los amigos, estar con los primos (o mejor con el primo Néstor) y los tíos, cine, exposición de playmobil y animales, ... Luego llegó septiembre y el jaleo del comienzo de curso para ellos, para mí se retrasó algo más porque estuve quince días en el paro hasta que me llamaron de nuevo (la crisis es la crisis, con sus recortes varios) y otra vez a la carretera.

Daniel está genial, la última revisión fue en agosto y ya irá cada seis meses a un control. Ha engordado un poquito y está hecho un gamberro, le encanta molestar a su hermano y desafiar a su madre. Le costó un poco volver al cole, como a todos supongo, se apuntó a teatro como actividad extraescolar en el cole y está encantado.

Pablo ya lleva el mismo número de zapato que yo, y dentro de nada me sobrepasará en estatura. Al poco de empezar el cole me dice: "Creo que en verano he perdido el conocimiento mamá" " ¿Y eso por qué?" "Porque como no he estudiado tanto ya se me ha olvidado". Los primeros días de cole estaba tan nervioso que no podía quedarse dormido. Pasó unos días con ideas angustiosas, lo oía llorar en su cama y cuando me acercaba a preguntarle me contaba que no podía quitarse de la cabeza que a mí me podía ocurrir algo y que si yo moría él lo iba a pasar mal. Tenía que consolarlo hasta que se tranquilizaba y se dormía. Supongo que han sido los cambios de empezar el curso, me apenaba verlo así y tuve que "prometerle" que no me iba a pasar nada, y a la misma vez le dije que todos teníamos que morirnos algún día, que yo esperaba que fuera muy tarde cuando fuera viejecita.



Ya están integrados a la rutina, y yo me he acostumbrado algo a los horarios y a los desplazamientos al trabajo que suponen dos horas todos los días. Este año he decidido tomármelo con más calma, mi nivel de estrés ya estaba bastante subidito de tono y mi salud un poco resentida por ello. En mi tiempo libre me dedico a tejer porque me relaja y el planificar nuevos proyectos me mantiene activa de otro modo. Leí no hace mucho que es otra manera de meditar y me dedico a ello unos minutos cada día en busca de mi "equilibrio interior".

viernes, mayo 11, 2012

Clases de ciencias en casa

Hace ya muchos años, creo que no había nacido aún ni siquiera Pablo (para mi ya parece la prehistoria) planté algunas verduras en mi balcón: una lechuga, unas papas, y no sé que cosas más. Siempre me ha gustado la idea de un huerto, y no la abandono del todo, igual cuando esté jubilada tengo en que entretenerme, mientras tanto primero va la hipoteca de este piso y ya veremos si me da para una pequeña casa con una huerta para la vejez (que al paso que vamos me jubilo con más de 70 por no haber cotizado lo que piden y lo que pedirán).

En el cole Pablo lleva dos años en la actividad de huerto escolar, le gusta mucho lo de plantar, regar y sobre todo traerme pequeñas "cosechas" que le da el profe y que él me trae orgulloso. Lo malo de la actividad sólo es quitar la tierra de sus pantalones y camiseta porque hay que cepillar un rato ;).

A Dani le gusta pero no lo suficiente para elegirla, ya me ha comentado que el año próximo volverá a elegir informática (en la variedad está el gusto). Pero a mi me gusta enseñarle de dónde salen las verduras y que las vea crecer. Se me ocurrió poner dos judías en un pequeño envase de queso tierno y algodón húmedo para que vieran el desarrollo de las semillas, crecieron muy rápido y cuando pensé que iban a estropearse echaron flores y han salido hasta las vainas. Todos los días veían los cambios, incluso las plantitas sobrevivieron a la semana santa y todavía lo hacen, he ido despuntando las ramitas nuevas para que las vainas tenga más potencial para crecer algo más. Para mi sería suficiente conque lograran ver las pequeñas semillas dentro de las vainas para que sepan de dónde salen.


Esta semana una compañera de mi departamento me ha regalado una caja de zapatos muy especial, en su interior viajaban unos gusanos de seda con algunas hojas de morera o mora. Son unos tragones y los bajitos han tenido primero una reacción de curiosidad, luego algo de asco cuando vieron sus pequeñas deposiciones y les dije que había que limpiarlos. Luego Pablo ha sacado su libro de conocimiento del medio y me ha enseñado una experiencia similar que venía en el libro; "Genial, así les sacamos fotos cada día y vemos como van evolucionando" le dije. "Claro, la metamorfosis" me contestó Pablo. La primera foto la he sacado yo porque ellos no están esta tarde, espero que les dure el interés, yo me crié en el campo y todas estas cosas las tengo claras pero ellos viven en la ciudad y me gustaría que aprendieran más cosas sobre la naturaleza. Las clases de ciencias también se pueden dar en casa.


martes, mayo 01, 2012

La semana de los libros

Si ya sé que el Día del Libro ya hace más de una semana que se celebró, pero todavía no se han apagado los ecos de ese día, mejor dicho esa semana. Los bajitos lo celebraron en el cole con diversos actos que les encantaron: cuentacuentos realizados por alumnos de 4º de la ESO que me volvían a representar cuando llegaban a casa, actividades en la biblioteca del centro (según Daniel se lo pasó pipa "Mamá, pinté, leí dos libros y todo estaba en silencio") y realización de marcapáginas, que, cómo no, aumentarán mi colección.

 El marcapáginas de Dani
 y el de Pablo, según él lo copió del que hicieron en la pizarra.

En casa hemos leído por las noches un ratito antes de irnos a dormir. Pablo está empeñado en terminar de leer El gran libro de cuentos para niños que los Reyes Magos tuvieron a bien dejarnos hace ya dos años (como lo leemos a ratitos todavía quedan muchos cuentos por leer) y Daniel se releyó Cuentos de monstruos en cinco minutos. Lo complicado del asunto es que tengo que leer con ellos, para fomentarles la lectura hace tiempo que cuando leíamos nos "repartíamos" el texto, cada uno leía hasta un punto, así compartíamos la lectura y la comentábamos después. La cosa se pone dificil cuando tienes que leer dos libros a la vez ;). A Dani le aburre un poco más y a veces prefiere escuchar lo que leemos Pablo y yo. Menos mal que los cuentos no son muy largos y son muy animados, primero porque se aburrirían un poco y segundo porque no se irían a la cama pronto.

Espero que hayan disfrutado de este día del trabajo, yo he estado parte de la mañana ocupada en corregir y todavía me queda un ratito esta noche. Mañana habrá que currar nuevamente. Feliz resto de la semana para tod@s.

domingo, abril 01, 2012

La última de Marzo

"No hay mal que dure 100 años, ni cuerpo que lo resista" dice el dicho, y el mes de marzo tampoco iba durar eternamente. En las últimas tres semanas casi no he parado en el trabajo, el segundo trimestre del curso se ha hecho cuesta arriba al final, y ya es tradición, por lo que he terminado agotada. 

La última semana ha sido de locos, comencemos por el domingo pasado, como no podía mantener enclaustrados a mis bajitos un domingo tan soleado (¡viva la primavera!) y ellos no me iban a dejar trabajar en casa; los llevé a dar un paseo por Santa Cruz y fuimos a ver las momias y los animalitos al Museo de la Naturaleza y el Hombre. Fuimos muy bien acompañados con mi amiga Menchu, sus hijos y su media naranja, que compartir hace que la mañana de un domingo sea más animada, para mis chicos y para mi claro.

Paseamos por la calle La Noria antes de llegar al museo,
 observamos con interés la colección de insectos de la zona de bichitos varios, y
aprendimos cosas como que a la enorme polilla (con el número 20 debajo) se le llama "polilla de la muerte" por el dibujo parecido a un cráneo que lleva en el "lomo". De la zona de momias no hice fotos, porque tenía que darle la mano a Dani, que iba muy ilusionado por verlas pero que no pudo evitar un poco de susto cuando pasamos por allí: "¿están vivas mamá?".

Esa tarde tenía una cita con las tejedoras, en su quedada mensual, pero me tuve que disculpar con Noe porque tenía que trabajar, un adelanto de última hora por motivo de la huelga del día 29 hizo que tuviera que reorganizarme. Mis calcetines van bien, sobre todo porque he podido tejer estos últimos días, pero todavía me queda un poco.

La semana transcurrió muy atareada, clases por la mañana y reuniones de tarde. El viernes, por fin sanviernes, amaneció mientras esperaba a una compañera para ir juntas al curro, tenemos un eficaz turno de coche que permite que sólo tenga que llevar mi coche dos días a la semana. Me encanta fotografiar la salida del sol, cada pocos segundos hago una foto para que se vea la evolución, les dejo tres fotos en las que se ve muy bien el movimiento del sol (la velocidad de giro de la Tierra sobre su eje es de unos 1690 kilómetros por hora en el Ecuador, vamos tan rápido por este Universo y ni siquiera lo notamos!).


El viernes por la noche fui a cenar con un amigo que no veía hacía ¡15 años!, y eso que vivimos en la misma isla, participé involuntariamente en una velada de poesía creativa y nos pusimos al día de lo que nos había pasado en todo este tiempo prometiendo no tardar tanto la próxima vez.

Y ayer sábado me acordé en que se celebraba la hora del planeta, siempre se me pasa así que decidí que más que apagar las luces, cosa que no iba a servir de mucho en estas latitudes porque si consideraba la hora insular frente a la peninsular aquí habría luz natural todavía, corté toda la electricidad de casa y abrí un libro que tenía muchas ganas de leer y que estaba reservando para las vacaciones "La delicadeza" de David de Foenkinos. Durante una hora no pude dejar de leer y de esta semana no pasará porque me está gustando mucho. La experiencia positiva y creo que voy a repetirla al menos una vez en semana, que este mes que comienza dicen que subirá el recibo de la luz y es una buena manera de ahorrar.

En unas horas tomaré el barco para irme a Gran Canaria, a ver a mis padres, estaré muy pocos días, suficientes para que mis bajitos se quejen y refunfuñen porque no nos quedamos más. Acaba de empezar la primavera, y a la vuelta de la esquina está el verano y entonces podremos descansar más días. ¡Feliz Semana Santa!

jueves, marzo 08, 2012

Crónica de un jueves cualquiera


 

 Los jueves el despertador suena sobre las 5:40 de la mañana; me espera una ducha para activarme, me preparo el sandwich que llevaré al curro, un buen desayuno de tostadas y leche sin lactosa (parece que me sienta mejor) mientras veo unos minutitos de las noticias en la tele, y a salir corriendo para encontrarme con otras dos compañeras con las que comparto coche para ir al trabajo. Una hora después de levantarme ya estamos en el viaje diario de unos 50 minutos por la autopista. Vamos ya hablando de alumnos y alumnas difíciles, o de la crisis en la que estamos sumergidos desde hace ya muchos meses, o de los valores que deberían tener nuestros chicos y chicas en clase y que no vemos por ningún lado. 

Entro a las 8 de la mañana, llegamos unos quince o veinte minutos antes y preparo el material para mi primera hora frente a 30 personitas, luego tendré una guardia que afortunadamente fue tranquila para lo que es habitual en otros días en la que puedo corregir unos exámenes, tercera hora comienza con una llamada a una madre, entrevista con otra que venía a hablar con jefatura sobre el comportamiento nada adecuado de su hijo, otra madre a la que quería dar información sobre su hija. Quince minutos antes del recreo me acuerdo de que tengo otra entrevista con un padre en la hora del recreo y noto el agujerito en mi estómago, empiezo mi sandwich por si no me da tiempo antes de la llegada del progenitor, mientras hablo con la jefa de estudios de la conversación telefónica con la madre del alumno. Antes de que suene el timbre me da tiempo de cargar una cafetera que tenemos en el departamento para preparar un café para mi y mis dos compañeros (mis otras dos compañeras de fatigas no son cafeteras). El padre llega con unos minutos de retraso así que puedo tomarme el café con tranquilidad.

Hablo con el padre, situación algo difícil porque el alumno está algo "alborotado" estos días, me gozo, sin querer, la reprimenda del padre al hijo por su comportamiento (también creo que se lo gozaron algunas personas que estaban en las cercanías dadas las voces que daba el señor). Me despido del señor y llego tarde a la reunión de mi departamento, opino sobre dos o tres puntos y me tomo un segundo café ya helado (no debería haber tomado ni el primero, pero me puede). Me encuentro con otro padre que viene a recoger a su hijo porque según él "una compañera me tiró la mesa a la cabeza", yo, asombrada indago más, "¿cómo que a la cabeza?¿estabas en clase con un profesor o profesora?" "si, maestra, estaba en inglés y el profesor estaba en el aula", "¿y te tiró la mesa a la cabeza delante del profesor?", "si, se me cayó el estuche al suelo y al agacharme a recogerla la compañera rodó la mesa y me dí con el hierro de debajo de la mesa", "aaaahhhh, cuidado como dices las cosas, me imaginaba a tu compañera levantando la mesa y tirándola sobre tu cabeza".

Toca el timbre de 5ª hora, voy a mi clase con primero de la ESO, soy su tutora así que antes de empezar la clase de ciencias oigo todas las quejas de los alumnos y alumnas, intento solucionar algunos problemas y mediar en otros, dejo ir al baño a unos 6 ó 7 personas, con las correspondientes interrupciones; vuelvo a "lanzar" mi discurso sobre que todas las acciones tienen reacciones y que deben comportarse adecuadamente en el aula cuando están los profesores y las profesoras dentro y entre horas cuando están en camino. La clase de ciencias se reduce a unos 15 minutos, en los cuales tengo que oír "eso hay que copiarlo" cuando escribo en la pizarra, "¿puedo pasarle el typex a fulanito?", etc, etc. Termina la hora y les digo que se acuerden del examen de mañana, les pasé preguntas de repaso el día anterior y de ahí sacaré muchas (en realidad casi todas).

Vuelvo a entrar en clase, esta vez con alumnos y alumnas de 4º ESO, llegan escalonadamente al laboratorio donde damos clase. Le llamo la atención a la última pareja que llega porque quieren volver a salir porque se han dejado sus cosas en clase. Son sólo trece alumnos, se supone que es la clase en la que más disfruto porque es una materia opcional y se presupone un interés mayor; aún así tengo que mandar a callar y pedir atención varias veces. Comprendo que están cansados y cansadas, yo estoy derrotada, pero sigo con herencias intermedias, alelismo múltiple y demás parafernalias de genética. Les paso una relación de problemas que les pido que entreguen en una semana, les ruego que no se copien entre ellos: "necesito saber quien puede hacer los problemas y quien no sabe para ayudarles". Cuando termina la clase hablo con una alumna a la que veo bastante despistada últimamente y le convino a que se ponga las pilas si quiere aprobar la evaluación.

Vuelvo al departamento, dejo mis cosas y me llevo la cartera con exámenes que me quedan por corregir, me esperan mis compañeras y mi compañero de viaje para el regreso a casa. Otra animada conversación de como nos ha ido el día y vuelta al punto de partida de la mañana, esta vez a las tres de la tarde. Me meto en mi coche y me paso por una tienda para comprarle zapatillas nuevas a los bajitos; no sé que hacen con ellas porque cada tres meses tengo que cambiárselas y no porque les queden pequeñas sino porque las destrozan. 

Llego a casa sobre las cuatro menos cuarto de la tarde, ufff, casi no tengo hambre pero tengo que prepararme algo sobre la marcha. Mi cabecita no deja de darle vueltas a los problemas de por la mañana, y todavía tengo que sentarme a corregir algunos exámenes; he descansado un poco en el sofá tejiendo unas vueltas de mi calcetín, pero tengo que ir al súper para comprar un par de cosas y a la farmacia; recoger la ropa y preparar la cena. Menos mal que mis bajitos están esta tarde con el padre, vuelven sobre las 8 de la noche y para entonces tengo que tener preparados pijamas y cena, tendré que insistirles en que se duchen para luego cenar, querrán ver un rato la tele porque ponen una de sus series favoritas; a las 9 estarán preparados para irse a la cama. A mi me quedará un ratito después, no mucho porque mi cuerpo ya no aguanta y me caigo por los rincones, ayer me acosté tarde preparando los problemas de genética de cuarto y el examen de los chicos de primero de mañana.

Tengo que decir que los jueves es mi día light, mañana será más duro, tres horas seguidas con alumnado las últimas horas de un viernes pueden resultar agotadoras, lo único es pensar en la recompensa de un fin de semana reconstituyente, aunque en este tendré que corregir los exámenes que he puesto mañana.

Espero que estén disfrutando de su DÍA DE LA MUJER TRABAJADORA tanto como lo estoy disfrutando yo. ¿Y tú cómo lo estás celebrando?

miércoles, julio 06, 2011

Alejada del mundanal ruido ...

Así estoy en estos días, de visita en casa de mis papás, pero con múltiples "obligaciones" familiares. Visitas a sobrino, abuela, tías y demás familias. El tiempo acompaña porque no hace nada de calor, más bien no sale ni el sol en condiciones, por lo que los bajitos no piden ir a la playa sino estar con su primo adorado Néstor y no se despegan de él. Como ya son mayorcitos me puedo escabullir un poco y así no tenerlos alrededor diciendo "¿cuándo nos vamos? ¿cuándo volvemos a casa de Yeya?". Mis conversaciones ya no quedan interrumpidas continuamente y hago otra vida social, y ellos encantados de no estar arriba y abajo en el coche haciendo visitas. Nos queda una semana y media más por aquí, y espero que salga el sol para ir a la playa con ellos y sus primos, los compromisos ya no serán tantos la semana próxima (eso espero porque la agenda no depende exclusivamente de mi sino de mi familia). ¡Felices vacaciones a tod@s!

martes, mayo 24, 2011

Liadísima


Se acerca el final de curso y estoy de trabajo hasta poco más arriba de las orejas, no tengo mucho tiempo para postear, y tengo en mente al menos tres publicaciones pero tendrán que esperar a que mi mente se despeje de exámenes, competencias y notas, de alumnos y alumnas alterados, de visitas de padres a última hora y de actividades extraescolares y complementarias que una directiva con poca planificación se empeña en hacer en el último mes volviendo del revés toda la concentración de los chicos en el final del trayecto.

Les dejo unas fotos que saqué con el móvil el domingo, cuando fui a votar. Ejercí mi derecho y mi deber al voto pero con el descontento que creo todos tenemos en este país actualmente, aunque sigo sin entender el porqué de estos resultados. No quiero hacer análisis político, no quiero meterme donde no me llaman, si pudiera estaría acampada en la Plaza del Sol, o en la Plaza de la Candelaria (en Santa Cruz); mi trabajo y mis hijos no me lo permiten, pero simpatizo con lo que pide el movimiento Democracia Real Ya.


sábado, mayo 07, 2011

Sábado

Hoy mis bajitos han tenido unas actividades en el cole, todos los años organizan una especie de Olimpíadas en las que también participan los padres, aunque en mayor medida en los niños de infantil que en el resto del alumnado. He jugado un rato con Daniel al paracaídas de colores, a cogerle la cola al zorro, pompas de jabón, a pescar pececitos con cañas de imán y al ajedrez. Además se ha montado en patinete, aunque no es lo suyo, y se ha hecho una foto con "Botas". 


Pablo estuvo con su padre y también se montó en patinete, utilizó el calabazo (una manera que tenían antiguamente de trasvasar agua de una acequia a otra en Canarias), jugó al ajedrez con su padre (creo que la experiencia paterna ganó esta vez) y a otras actividades. En fin que tuvimos una mañana ocupada.

Ahora descanso un poco para esta noche, voy a oír a un grande del jazz actual, es un israelí que se llama Avishai Cohen y que ha tocado el bajo en la banda de Chick Corea. Los que han oído algo de jazz seguro que sabrán quién es, yo lo acabo de descubrir y ha sido un "flechazo"; así que esta noche voy a disfrutar y empaparme de buena música. Ya les contaré cómo ha sido, pero para quien quiera oír una de mis canciones preferidas puede hacerlo en este vídeo.

domingo, mayo 01, 2011

Feliz día de la madre (y de los trabajadores)

Parece que la casualidad ha hecho que este año celebremos el día de las madres y el día de los trabajadores a la vez. No va desencaminada la cosa, todas las madres somos trabajadoras, tanto si te remuneran o no tu trabajo fuera o dentro de casa. Para mi el día ha comenzado muy bien, mis bajitos me han preparado el desayuno, aunque Dani se ha "chivado" antes de tiempo y cuando he llegado a la cocina Pablo estaba abriendo la nevera para sacar no sé que cosa y Daniel estaba detrás de la puerta poniendo mantequilla a las tostadas. No podía tener mejor regalo, mis bajitos preocupándose por mi barriguita. 

Lo de madre trabajadora empezó luego, que ayer no dejó de llover por aquí y hoy toca poner lavadoras porque luce un poco el sol y hay que aprovechar. Luego nos iremos al cine, quieren ver Río, yo preferiría Gnomeo y Julieta pero ellos mandan. Ya les contaré, ahora voy a llamar a mi señora madre. Muchas felicidades a todas las mamás y a todos los trabajadores, feliz domingo.

viernes, abril 22, 2011

De idas y venidas

La visita a la familia fue bastante corta, el viaje de ida bastante movidito, al menos en el primer tramo, tanto que por primera vez les di media pastillita para el mareo a los bajitos. Yo siempre me la tengo que tomar porque mareo mucho en barco y no es cuestión de pasarlo mal mientras estoy con ellos. La vuelta muy tranquila, ni nos enteramos de que íbamos sobre el mar. Ahora terminarán la semana de vacaciones en casa del papá.

Esta mañana me he levantado temprano, y anoche me acosté bastante tarde, para llevar al aeropuerto a mi vecina Lucía. Ella es venezolana y se iba a visitar a la familia por celebraciones varias que tenía por allá. Como siempre que voy al aeropuerto a acompañar a alguien me vi despegando en el primer avión, no importa hacia que destino, sólo tomar las maletas y salir volando. Tengo muchas ganas de viajar hacia sitios nuevos, me encantaría irme unos días a algún sitio, pero tendré que esperar algo más. En verano quiero ir a Barcelona, aunque no sé si serán sólo dos o tres días, depende de las vacaciones de mis niños. Mi amiga Yolanda viene desde México a un congreso y estará unas semanas entre Madrid y Barcelona, pero a mi me apetece ir a Barcelona. Hice un curso de postgrado allí, ya ni recuerdo hace cuanto, y quiero pasearme por sus calles, me trae muy buenas sensaciones. Lo dicho, quiero salir volando yo también; mientras tanto me tendré que "arreglar" con los viajes al trabajo y suspirar cuando paso al lado del aeropuerto.

viernes, abril 15, 2011

¡Por fin es viernes!

Esta semana ha sido un poco estresante:
- El lunes cuando iba a salir de casa no encontraba la llave del coche, tuve que utilizar la de repuesto hasta que después de mucho buscarla la encontré en una vitrina que tengo para la vajilla, cortesía de mi hijo Daniel que ni siquiera recordaba haber hecho la trastada.
- El martes la bajona del concurso de traslado, y comienzo de una conjuntivitis + blefaritis de mi ojo derecho que hizo que el miércoles no fuera a trabajar porque no podía casi abrir el ojo (evidentemente he dejado de usar las "lentejas" en mis ojos, como dice Daniel, hasta que se pase del todo el malestar) y esperar más de una hora en el médico a que me atendiera.
 - El jueves me llaman del cole, que Daniel está con vómitos, localizar al padre para que lo recoja porque estoy a más de 90 kilómetros y no llegaría. Celebración del cumple de Pablo por la tarde a la que no pudo asistir, evidentemente, ni Dani ni su padre.

 - Hoy viernes, los alumnos muy "activos" por la cercanía de las vacaciones, una alumna con un ataque de ansiedad en medio de una clase, otra que me dijeron luego que se había hecho un esguince al bajar las escaleras del instituto, y una "casi pelea" de "gatas" en el recreo.

Menos mal que a las 14:15 h sonó el timbre y pudimos "respirar", ellos contentos pero yo más. Comida agradable con unas compañeras a eso de las cuatro de la tarde, café y paseo por un centro comercial para desconectar del todo.

Ante mí nueve días, con tres días en Las Palmas visitando a la familia, unos 50 exámenes por corregir, 25 planes de recuperación que corregir y un curso de teleformación que terminar antes del 25 de Abril, ¿alguien da más? Y ahora que alguien se atreva a decir que los profes tenemos muchas vacaciones ;). Feliz finde.