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viernes, enero 11, 2013

¡Buen comienzo de año a tod@s!

Dice la etiqueta que una vez pasada la primera semana del año nuevo ya no se debe decir eso de "Feliz Año Nuevo!", yo me cansé de decirlo el primer día de trabajo y como ya ha pasado la semana supongo que tod@s habrán comenzado el año con buen pie.

Las navidades las hemos pasado una semana en Gran Canaria y otra en Tenerife, como siempre la Nochebuena y el día de Navidad son los días más familiares, y Pablo y Daniel han disfrutado de la compañía de abuelos, tíos y primos.

Luego de vuelta a casa hicimos una "excursión" al PIT, con atracciones y actividades lúdicas para los niños que instalan todos los años en Santa Cruz, en la que Dani quiso atreverse con una de esas atracciones que suben y bajan, sacuden y vuelven a subir y bajar, y a las dos vueltas estaba gritando desquiciado que lo bajasen de allí. También quiso entrar en la casa del terror, porque sus compañeras de clase habían entrado el año anterior; a los tres segundos de haber entrado y cuando apareció el primer actor caracterizado con sangre, un hacha y cara de pocos amigos, quiso salir corriendo: "Sácame de aquí, sácame de aquí, ...." Tuve que tranquilizarlo como pude, recordándole que eran actores los que estaban detrás del maquillaje, y terminó el recorrido diciendo: "al principio me dió un poco de miedo pero después se me pasó" y yo temiendo que en cualquier momento se subiera a mi cuello.


Los Reyes Magos se pasaron por casa y aunque no fueron tan generosos como otros años (ni el horno está para bollos ni la paga extra llegó este año), los chicos se quedaron contentos. Pablo ha pasado su primer año "no creyente" pero se ha comportado como buen hermano y no le ha contado nada a Dani, de vez en cuando se acercaba a mí y me decía muy bajito: "mi reina maga" y tuvo un cuidado exquisito al elegir sus regalos mirando el precio, para no pasarse. Dani sigue con una tierna inocencia que le hizo preguntarme la noche de reyes, ya acostado: "¿Le has puesto el agua a los camellos?". Me quedo con el recuerdo de estas navidades que pueden ser las últimas en las que escriba: "Me gustan las navidades porque puedo ver a Papá Noel y a los Reyes Magos" en el marcador de libros que hizo para clase.

Esta semana hemos vuelto a la rutina, creo que a mi me ha costado más que a ellos, no he dormido mucho y estoy agotada, hay que volver al día a día, a las prisas, a los horarios, comidas, meriendas, con tiempo muy ajustado. Lo peor que llevo es que las tardes sean tan cortas, estoy deseando que lleguen los días más largos.

domingo, noviembre 25, 2012

En el fin de semana

Ayer sábado estuvimos en la firma de libros que hacía Geronimo Stilton en una librería de Santa Cruz. El interesado era Pablo, es un gran lector de las aventuras de Geronimo y cuando se lo comenté quiso ir, tenía pensado llevar tres libros (uno gordo, uno delgado y otro grande) por si no firmaba sino un tipo de libros. Al final se decidió por la adaptación de "La vuelta al mundo en 80 días", estuvimos poco más de una hora en la cola, al menos yo porque Pablo iba y venía y Dani, que no quería que le firmara nada, leía libros de dinosaurios y animales varios.


Hace un rato que hemos regresado de la carrera popular en Santa Cruz. Los bajitos reponen fuerzas sentados en el sofá, Dani leyendo su libro del cole para este finde ("Pupi y el club de los dinosaurios") y Pablo comiéndose unas galletas y viendo la tele para empezar a hacer la tarea del cole. Me ha gustado la dinámica de grupo que han tenido los benjamines este años, el profesor los ha sentado y han hecho unas actividades para calentar y animarse, daban gritos de "bieeennn", saltaban, se movían a un lado o a otro. Lástima que luego el grupo de Dani tuvo que salir con las niñas alevines porque parece ser, según me contó Daniel, el profesor se quedó hablando con una persona y no los llevó a la salida a tiempo.


No tengo unos niños deportistas, supongo que son reflejo de sus padres, y por mucho que nos empeñemos no logramos interesarlos por los deportes. Hacen algo de natación, pero a veces ni siquiera quieren ir, sobre todo los viernes, y cuando acabaron la carrera, exhaustos después de 600 y 1000 metros respectivamente y llegando de los últimos a la meta, han dicho que el año que viene no van a correr. 


Les he felicitado por el esfuerzo, por haber logrado empezar y llegar hasta el final, pero el cansancio y el ver que la gran mayoría de sus compañeros han llegado antes supongo que pesa más. Les he animado diciéndoles que el año que viene empezaríamos a entrenar antes, que el deporte es bueno para ellos y para todos. Tendré que predicar con el ejemplo porque tampoco soy nada deportista, se me hace duro, además de no tener mucho tiempo, después de un día de trabajo ponerme a hacer ejercicio.



domingo, octubre 28, 2012

Y pasó el verano y llegó el otoño

Hace ya cinco meses que no publico en el blog, a veces por estar demasiado liada y otras porque a pesar de tener cosas que compartir no tengo el mejor estado de ánimo para hacerlo. El verano pasó rápido, hicimos muchas cosas: aprender a montar en bici, la primera feria de atracciones (les encantó y casi no los saco de allí), visitas a los abuelos, playa, alguna excursión con los amigos, estar con los primos (o mejor con el primo Néstor) y los tíos, cine, exposición de playmobil y animales, ... Luego llegó septiembre y el jaleo del comienzo de curso para ellos, para mí se retrasó algo más porque estuve quince días en el paro hasta que me llamaron de nuevo (la crisis es la crisis, con sus recortes varios) y otra vez a la carretera.

Daniel está genial, la última revisión fue en agosto y ya irá cada seis meses a un control. Ha engordado un poquito y está hecho un gamberro, le encanta molestar a su hermano y desafiar a su madre. Le costó un poco volver al cole, como a todos supongo, se apuntó a teatro como actividad extraescolar en el cole y está encantado.

Pablo ya lleva el mismo número de zapato que yo, y dentro de nada me sobrepasará en estatura. Al poco de empezar el cole me dice: "Creo que en verano he perdido el conocimiento mamá" " ¿Y eso por qué?" "Porque como no he estudiado tanto ya se me ha olvidado". Los primeros días de cole estaba tan nervioso que no podía quedarse dormido. Pasó unos días con ideas angustiosas, lo oía llorar en su cama y cuando me acercaba a preguntarle me contaba que no podía quitarse de la cabeza que a mí me podía ocurrir algo y que si yo moría él lo iba a pasar mal. Tenía que consolarlo hasta que se tranquilizaba y se dormía. Supongo que han sido los cambios de empezar el curso, me apenaba verlo así y tuve que "prometerle" que no me iba a pasar nada, y a la misma vez le dije que todos teníamos que morirnos algún día, que yo esperaba que fuera muy tarde cuando fuera viejecita.



Ya están integrados a la rutina, y yo me he acostumbrado algo a los horarios y a los desplazamientos al trabajo que suponen dos horas todos los días. Este año he decidido tomármelo con más calma, mi nivel de estrés ya estaba bastante subidito de tono y mi salud un poco resentida por ello. En mi tiempo libre me dedico a tejer porque me relaja y el planificar nuevos proyectos me mantiene activa de otro modo. Leí no hace mucho que es otra manera de meditar y me dedico a ello unos minutos cada día en busca de mi "equilibrio interior".

viernes, junio 01, 2012

De canarios y magos

Hoy han celebrado el día de Canarias en el cole de los bajitos, han bailado con sus compañeros y compañeras, han comido y dicen que se lo han pasado genial. Me alegra mucho que disfruten con todo esto, yo no soy muy tradicional, lo reconozco, no tengo traje típico, nunca me he vestido ni tan siquiera con uno prestado porque no recuerdo celebrarlo de pequeña (bueno, en realidad el día de Canarias no existía entonces) pero tampoco iba a las romerías ni todas esas cosas. Estoy pensando en comprarme uno básico para mi, de campesina de Lanzarote que no dan mucho calor, pero ya lo pensaré cuando se presente el momento. 

En Gran Canaria te vistes de canario/a y aquí en Tenerife te vistes de mago/a, lo que cuando se lo cuentas a uno de fuera, incluidos los canariones (como yo) lo primero que se le viene a la mente es la capa, el sombrero y la varita mágica. Todavía me choca un poco, pero ya me voy acostumbrando al "bilingüismo" como le llamo yo a que en casi todas las islas se utilicen diferentes vocablos para nombrar las mismas cosas. Por ejemplo: aquí a los cordones de los zapatos le llaman ligas (yo me enteré el año pasado cuando Pablo usó la palabra en casa), al zumo le llaman jugo, al agua del tiempo le dicen natural, a las playeras de los canariones (zapatillas de deporte) les llaman tenis, y podríamos seguir hasta el infinito y más allá. Me gustan mucho estas diferencias, dan riqueza a la cultura, es igual que cuando me preguntan qué isla prefiero, si Gran Canaria o Tenerife, o cualquiera de las otras islas Canarias; siempre respondo lo mismo: "todas son diferentes, y eso es lo que más me gusta, la diferencia". Cuando se llevan casi los mismos años fuera de tu isla que en la isla que naciste no puedo elegir, estoy bien en Tenerife, pero me encanta Gran Canaria, igual que todas las islas en las que he estado. Para vivir, por ahora me quedo aquí, tengo mi casa, mis amigos y aunque me falta la familia está a un tiro de "piedra".




Así de guapos iban mis chicos hoy, o mejor dicho, así de guapos los recogí casi a las tres y media de la tarde, porque esta semana están con su padre (ya les hablaré de la custodia compartida algún día) y fue el encargado de vestirlos esta mañana. Por supuesto el calzado y los vaqueros no van incluidos en el traje típico, pero los niños crecen muy rápido y los pantalones se quedan chicos todos los años para ponérselos sólo una vez al año. Todavía seguían bastante "enteros" después de tantas horas. ;)  ¡Feliz fin de semana a tod@s!

domingo, mayo 27, 2012

De nuevo en las alturas

Esta semana no he tenido tiempo para nada, estoy con los últimos coletazos del curso y el trabajo se me acumula, y no puedo dedicarle mucho ni al descanso, ni al blog, ni a mis aficiones. Ya queda menos aunque todavía tengo que echar muchas horas, esta última semana sólo he dormido 6 horas de media y eso es lo que me espera en este mes que queda por delante. Mi Saroyan va casi a la mitad, lo poco que trabajo en él es cuando lo llevo en el coche para esperar a mis hijos a la salida del cole, unos escasos quince o veinte minutos, cuando pueda le haré fotos y a mis calcetines de rayas azules que también he terminado hace semanas.

Hoy era la quedada aquí en Tenerife, deben estar acabando, y no he podido asistir, he pasado un domingo con mis bajitos de nuevo en el parque forestal con tirolinas. Me ha impresionado mi hijo Daniel, como siempre, porque ha sido capaz de acabar con todo el recorrido, cosa que yo he abandonado en el segundo circuito porque me ha dado un ataque de vértigo, y el siguiente era aún más alto y presentía que no iba a ir bien. Por eso he sido la fotógrafa oficial, porque sino no habrían fotos del evento.

Mañana se cumplen cinco años del diagnóstico de la leucemia de Daniel y hoy me he emocionado al verlo moviéndose tan alto y tan activo, como dijo su médico en una de las últimas revisiones: un superviviente. La última analítica fue en Abril y todo estaba fenomenal, sigue con revisiones cada cuatro meses pero creo que en Agosto serán cada seis. A veces no termino de creérmelo, ahora me parece que estoy deshaciéndome de todo lo que pasamos, todavía un simple catarro me preocupa, un lunar, un dolor, etc. Intento no obsesionarme, sé que está bien, cuando lo veo correr, hablar por los codos, pelearse con su hermano, darme besitos, y cuando lo veo a más de tres metros de altura andando por un cable o un trozo de madera; pero todo lo que viví hace ya cinco años todavía pesa. El tiempo lo cura todo, o eso dicen, supongo que todavía tiene que pasar más.


Mucho ánimo a los que siguen en la lucha, a Guzmán, a su papá que escribió un post que me puso los pelos de punta porque me sentí identificada con él de principio a fin, porque yo nunca traté los sentimientos como él los trata cuando habla de la leucemia de su hijo, pero estaban dentro de mí; a esos Pelones peleones, que siguen en la lucha contra el cáncer, que puede vencerse y que necesita de tod@s nosotr@s en el caso de la leucemia con una simple donación de médula, o donaciones de sangre periódicas para salvar las anemias y la falta de plaquetas que sufren los que la padecen.

sábado, abril 21, 2012

Un paseo por las nubes

¡Qué pronto pasa el tiempo! Parece que fue ayer cuando empezaba la semana santa pero ya se acabó hace dos semanas. Después de un viaje relámpago de tres días a Gran Canaria para ver a los abuelos y tíos regresamos a Tenerife a mitad de semana. Hemos tenido muchas actividades como hacer tortillas de trigo para los burritos; me pasé con la harina integral y a mis bajitos no les gustó demasiado, pero se lo pasaron pipa con el rodillo. Daniel tuvo una de sus frases para recordar: "Mamá, ¿lo tenemos que amasacrar?" "No hijo, sólo pasarle el rodillo para dejarlo finito"


Las volveremos a hacer pero con harina de trigo blanca, la receta aquí.

 El sábado santo era el cumpleaños de uno de los mejores amigos de Pablo en el cole este año, aunque en infantil se llevaban bastante mal ahora no se separan. A este amigo se le ocurrió una manera muy divertida de celebrarlo, y es que han abierto un parque de "atracciones" en los árboles de la Corona Forestal de camino al Teide. Tienen que subirse a los árboles con arneses y moverse de uno a otro por medio de cables, para bajarse hay tirolinas. Cuando vimos la información en internet Pablo se emocionó de inmediato y Dani empezó a lloriquear porque él también quería subirse. Cuando llegó el día estaba algo nublado así que pensé en la lluvia, a esa altitud hace bastante frío y los bajitos fueron preparados para ello, pero no tanto yo. Llegamos sobre las 12 de la mañana y ya empezaba a extenderse una bruma sospechosa, el frío era importante (unos 7 ó 8ºC) y menos mal que ellos iban preparados porque yo me estuve congelando durante todo el tiempo que estuvimos arriba. Para colmo mi coche sigue con mal de altura y ya preveía una bajada complicada (el taller de la casa dice que no tiene nada), y cuando comenzaron las actividades ya no era bruma sino gotas gordas que caían de los árboles. Aún así decidieron continuar con la "aventura". Juzguen ustedes mismos....

 El circuito antes de comenzar, los hay de diferentes grados de dificultad, éste es el familiar.

Observando cómo lo hacían otros.

El primer  obstáculo para Pablo, las manos las tenían algo agarrotadas por el frío.
 Dani subiendo al segundo circuito, Pablo lo había hecho unos minutos antes.

Dani andando entre las nubes
y bajando del circuito en una tirolina de unos 150 metros de largo.

Después de esta abandonó, hacía demasiado frío y tenía el chubasquero y los zapatos empapados; Pablo aguantó un poquito más pero ya le dió un poco de miedo y desistió. Se lo pasaron pipa pese al frío, creo que yo fui la más perjudicada porque no fui suficientemente abrigada. Repetiremos cuando haga mejor tiempo, probablemente en Junio, aunque no sé si seré tan atrevida de subirme como lo hicieron algunos padres, mi vértigo es importante.

Creo que dejaré para mañana el relato de la siguiente semana porque sino este post se hará muy largo. Feliz sábado.

domingo, abril 01, 2012

La última de Marzo

"No hay mal que dure 100 años, ni cuerpo que lo resista" dice el dicho, y el mes de marzo tampoco iba durar eternamente. En las últimas tres semanas casi no he parado en el trabajo, el segundo trimestre del curso se ha hecho cuesta arriba al final, y ya es tradición, por lo que he terminado agotada. 

La última semana ha sido de locos, comencemos por el domingo pasado, como no podía mantener enclaustrados a mis bajitos un domingo tan soleado (¡viva la primavera!) y ellos no me iban a dejar trabajar en casa; los llevé a dar un paseo por Santa Cruz y fuimos a ver las momias y los animalitos al Museo de la Naturaleza y el Hombre. Fuimos muy bien acompañados con mi amiga Menchu, sus hijos y su media naranja, que compartir hace que la mañana de un domingo sea más animada, para mis chicos y para mi claro.

Paseamos por la calle La Noria antes de llegar al museo,
 observamos con interés la colección de insectos de la zona de bichitos varios, y
aprendimos cosas como que a la enorme polilla (con el número 20 debajo) se le llama "polilla de la muerte" por el dibujo parecido a un cráneo que lleva en el "lomo". De la zona de momias no hice fotos, porque tenía que darle la mano a Dani, que iba muy ilusionado por verlas pero que no pudo evitar un poco de susto cuando pasamos por allí: "¿están vivas mamá?".

Esa tarde tenía una cita con las tejedoras, en su quedada mensual, pero me tuve que disculpar con Noe porque tenía que trabajar, un adelanto de última hora por motivo de la huelga del día 29 hizo que tuviera que reorganizarme. Mis calcetines van bien, sobre todo porque he podido tejer estos últimos días, pero todavía me queda un poco.

La semana transcurrió muy atareada, clases por la mañana y reuniones de tarde. El viernes, por fin sanviernes, amaneció mientras esperaba a una compañera para ir juntas al curro, tenemos un eficaz turno de coche que permite que sólo tenga que llevar mi coche dos días a la semana. Me encanta fotografiar la salida del sol, cada pocos segundos hago una foto para que se vea la evolución, les dejo tres fotos en las que se ve muy bien el movimiento del sol (la velocidad de giro de la Tierra sobre su eje es de unos 1690 kilómetros por hora en el Ecuador, vamos tan rápido por este Universo y ni siquiera lo notamos!).


El viernes por la noche fui a cenar con un amigo que no veía hacía ¡15 años!, y eso que vivimos en la misma isla, participé involuntariamente en una velada de poesía creativa y nos pusimos al día de lo que nos había pasado en todo este tiempo prometiendo no tardar tanto la próxima vez.

Y ayer sábado me acordé en que se celebraba la hora del planeta, siempre se me pasa así que decidí que más que apagar las luces, cosa que no iba a servir de mucho en estas latitudes porque si consideraba la hora insular frente a la peninsular aquí habría luz natural todavía, corté toda la electricidad de casa y abrí un libro que tenía muchas ganas de leer y que estaba reservando para las vacaciones "La delicadeza" de David de Foenkinos. Durante una hora no pude dejar de leer y de esta semana no pasará porque me está gustando mucho. La experiencia positiva y creo que voy a repetirla al menos una vez en semana, que este mes que comienza dicen que subirá el recibo de la luz y es una buena manera de ahorrar.

En unas horas tomaré el barco para irme a Gran Canaria, a ver a mis padres, estaré muy pocos días, suficientes para que mis bajitos se quejen y refunfuñen porque no nos quedamos más. Acaba de empezar la primavera, y a la vuelta de la esquina está el verano y entonces podremos descansar más días. ¡Feliz Semana Santa!

domingo, marzo 11, 2012

Excursión dominical

Hoy hemos estado de excursión por un camino de Anaga, el mismo que hicimos hace unos años los bajitos y yo con la Asociación Alejandro Da Silva contra la leucemia. La diferencia, además de la edad de los niños que les hizo disfrutar hoy más del camino que en aquella ocasión, es que aquella vez era pleno verano. Sin embargo recuerdo muy bien que en esa primera excursión el terreno estaba bastante húmedo, habían zonas en las que incluso quedaban charcos de las brumas que se forman en esa zona de laurisilva. Hoy todo estaba prácticamente seco, no ha llovido nada y tampoco estaba el mar de nubes en la zona. Hemos estado acompañados por mi amiga Menchu, sus hijos Diego y Sergio y su marido Antonio, mi familia en Tenerife como la llamo a veces porque la considero como a una hermana.



Los chicos se lo han pasado genial, llevaron toda una parafernalia de walkie talkies, prismáticos, pistolas, e incluso sables de star wars y estuvieron un buen rato jugando entre los árboles del camino. Recibimos explicaciones de Menchu, que es bióloga, de la flora y fauna del lugar y luego fuimos un ratito su casa, un té y un ratito de charla para volvernos a casa.Ya estamos planificando el próximo finde con los chicos, ahora que empieza a no hacer frío y los días son más largos hay que aprovechar.




lunes, febrero 27, 2012

Mis frikis de Star Wars

Ya pasaron otros carnavales en los que no me he disfrazado, y es que a pesar de ser canaria no soy demasiado carnavalera; eso no quita para disfrutar viendo como mis bajitos y otros se disfrazan. Este año les dió, nuevamente, por la fiebre de Star Wars, Dani se colocó la máscara de Darth Vader y Pablo la de Darth Maul. Les pregunté: "¿Quién gana a quién?" y me contestaron: "Mamá, Darth Maul aparece en la primera película y Darth Vader no aparece hasta la tercera, así que nunca pudieron luchar juntos porque a Darth Maul lo mató Obi Wan Kenobi en la primera". Toda una lección para una que no se fijó en esos detalles cuando vió las diferentes pelis, creo que yo me quedé en "El imperio contraataca" y en la famosa frase de "yo soy tu padre". Necesito una puesta al día si quiero seguirles el ritmo a mis chicos.

Así salieron el viernes de carnaval para el cole, eso si con una camiseta térmica debajo del disfraz que hace bastante frío en esta época y Dani acababa de salir de su neumonía, aquí también nos llegaron los coletazos de esa ola de frío polar en la Península y el resto de Europa. 


Nos fuimos al día siguiente unos días a Las Palmas y se echaron sus canciones en el Sing Star de mi hermana Minerva, les encanta coger un micrófono y cantar. En esta foto Dani se echaba un "Money, money" de Abba entre pecho y espalda.


Hoy empezaron de nuevo las clases para ellos, yo trabajé el viernes pasado, pero todavía nos queda la celebración del cumple de Dani este jueves, por fin, porque cuando ya creía que el médico le daría el alta le añadió unos cinco días más a su recuperación. Todavía tiene que ponerse aerosoles pero ya menos cantidad y hoy dejará uno. Y es que como dije, hace frío por aquí aunque la lluvia tampoco la hemos visto, supongo que para semana santa tocará.


domingo, diciembre 11, 2011

Dudas razonables

Ayer disfrutamos los bajitos y yo de nuestra primera película en 3D en el cine. Si, ya sé que ya voy algo retrasada y que ya hace tiempo que están estas pelis, pero yo no las tenía todas conmigo porque no sabía si iba a marear como una pulga en un perro bailarín. Me suelo marear con las pelis en las que las cámaras no dejan de moverse, sé que tienen un nombre pero ahora mismo no me acuerdo; y temía que si había mucho movimiento mis ojos y mi cerebro no hicieran las conexiones adecuadas y en vez de disfrutar de una tarde de cine tuviera que salir pitando al servicio. Evidentemente otra de las razones era puramente económica, diez euros por una entrada me parece excesivo (y esta vez éramos tres, no les digo nada cuando invito a mis sobrinos). 
Me decidí porque Dani y Pablo me pidieron ir, y ya habían tenido experiencia previa, esa vez televisiva, con el padre. Dani me decía que no pasaba nada, "si te mareas mami, te quitas las gafas y ya está", como siempre muy pragmático mi bajito. Vimos "El gato con botas" y la experiencia fue satisfactoria, y aunque mis ojitos acusaron un poco la atención prestada a la pantalla seguro que repetiremos.

Antes de la peli almorzamos en el centro comercial y aproveché para dar una vuelta a la juguetería, porque estos bajitos no han hecho todavía una carta a sus majestades los Reyes Magos en serio y ya me veía haciendo de paje de los reyes en el último momento, cosa que odio sobremanera porque no me gustan nada las aglomeraciones.

Después de un "susto" inicial porque encontramos lo "casi único" que quieren estos bajitos para señalada fecha, a lo que esta paje dijo que tenían que tener en cuenta que los reyes debían repartir para muchos niños y que no podían gastarse tanto en un sólo regalo, casi 90 euros por un super reloj espía con vídeo y todo (multiplíquese por dos evidentemente); se fijaron en otros "detallitos" menos salados. Pablo me había comentado días antes que él ya sabía que los reyes magos éramos los padres, aunque no lo decía muy convencido, cada vez que yo sacaba "sutilmente" el tema él me miraba inquisidor y medio sonriendo. Ayer le pregunté: 
- "¿Tienes información privilegiada sobre ese asunto?" 
- "No, pero me resulta sospechoso" me dice con cara de pillo.
- "¿Alguien te ha dicho algo en el cole?", insisto.
- "No, lo he pensado yo con mi cerebro". 
Qué niño más listo tengo, no sé si podremos mantener la "postura" durante mucho tiempo, Pablo utiliza la lógica y la deducción más que yo la mayoría de las veces. Al final pude introducirle la duda razonable, "bueno, ¿y si no es verdad eso que piensas?" y ya no hablamos más del tema. No me preocupa él, ya va llegando a una edad crítica con el tema, pero no me gustaría que Dani perdiera la ilusión.

domingo, noviembre 27, 2011

Hace tiempo

..., tanto tiempo que no entro por aquí que me han cambiado hasta el editor de entradas y yo sin enterarme. ¡Espero no perderme entre tantas novedades! Se acaba Noviembre, el tiempo pasa inexorablemente, y aunque "escribo" un post en mi mente cada día no me decido a publicarlo. Empezaré poco a poco, sin agobios, que para eso lo hago, despejar la mente y compartir.

Hoy hemos estado en la carrera de una conocida marca, ya estuvimos por allí el año pasado y este año mis chicos han ido con más ganas. Ninguno de los dos es muy dado a los deportes, pero quisieron participar con sus amigos y ya eso es un logro. 

Aquí están tan contentos con sus medallas por participar. Las manos sobre sus cabezas sobran, pero no lo pueden evitar mi gamberretes.




A ellos les gusta más esta otra postura que "practica" Dani, tirado en el sofá y con el mando de la tele cerca.



domingo, marzo 27, 2011

La increíble historia del coche que tenía mal de alturas o una excursión express al Teide

Una de mis peores pesadillas es quedarme tirada con el coche, que se averíe en plena autopista o tan lejos de casa que tenga que llamar a una grúa, esperar a que llegue y arreglármelas sin coche. Llevo su mantenimiento al día, le he cambiado las ruedas hace unos meses, le cambio el aceite religiosamente a los 5000 Km (es decir cada tres meses dado la lejanía de mi centro de trabajo), miro el aire de las ruedas; en fin no puede tener muchas quejas de mi. Sólo he tenido una avería de importancia, el pedal de embrague se quedó apretado y no volvía a subir sino paraba y metía el pie debajo del pedal para que subiera, pero sucedió salió del garaje y no hubo problema en llamar a la grúa después del trabajo.

Este jueves hice el cambio de aceite, le miraron el aire de las ruedas y el viernes llené el depósito, después de comprobar que había hecho unos 620 kilómetros desde que lo había llenado el domingo por la tarde. Todo porque el sábado tenía la intención de subir a Las Cañadas del Teide porque todavía quedaban unos restos de nieve (más bien hielo) y quería que mis bajitos la vieran y la tocaran. Nos levantamos muy temprano el sábado (mejor dicho ellos se levantaron y yo ya no pude seguir durmiendo), desayunamos, preparé un chocolate caliente para el termo, unos sandwiches, galletas, un bolso con mudas y abrigos extra (nunca se sabe lo que una puede encontrarse)y sobre las nueve de la mañana estábamos saliendo del garaje.

Mis chicos iban contentos, comentábamos cómo estaba todo verde, que flores más bonitas y empezaron a vigilar cómo bajaba la temperatura en el termómetro del coche, de 18ºC pasó en unos 15 kilómetros, cuesta arriba, a 8ºC. Iba conduciendo tranquila, nadie nos esperaba y para que correr cuando se va de paseo. La primera parada fue en un mirador donde se ve muy bien el Teide, ya había un poco de nieve pero no demasiada. La segunda, en otro mirador, paramos porque ya había una acumulación considerable y los chicos querían tocarla. Algunas fotos y volvimos al coche, y ya empieza la odisea, después de tres intentos se pone en marcha. No le dí importancia, aunque ya noté el coche son algo menos de potencia.



Tercera parada, decidí que no pararía el coche para evitar que no se pusiera en marcha, sólo quería una foto de Gran Canaria sobre las nubes, y fue la última. Ahí ya el coche se paró sólo después de frenar para apartarme a un lado de la carretera. Ya me costó un poco más encenderlo, y empezamos a preocuparnos, y digo empezamos porque los chicos ya estaban inquietos. Yo le quitaba importancia pero les dije que tendríamos que bajar antes, por si había que llevarlo al taller. Nos detuvimos una última vez para tomarnos el chocolate y los sandwiches y también se paró antes de detenernos. Yo ya estaba bastante preocupada, pensando cómo iba a bajar (el desnivel es considerable y las curvas importante según por donde bajes). Finalmente decidí dar la vuelta e irnos por donde habíamos venido porque así no tendría que coger la autopista, me da pavor pensar que el coche se me para en medio de la autopista y podamos tener un accidente.


No saben que nervios, el coche se paró en bajada al menos 5 veces, tenía que parar, poner los cuatro indicadores y ponerlo en marcha, iba en segunda y aún así cuando frenaba más de la cuenta, por una curva o un coche más lento, se paraba. Mientras tanto, mis hijos medio dormitaban, o se contaban cosas y yo le intentaba quitar hierro a la cosa. Si hubiera sido en otro sitio no hubiese dudado en dejar el coche, llamar una grúa y coger un taxi o guagua, pero estábamos fuera de todo núcleo urbano. Cuando llegamos a zona habitada ya había observado que el coche iba mejor, ya podía frenar sin peligro, de lo cual me alegré porque ya el tráfico era más numeroso. Lo llevé al taller al que lo había llevado el jueves y les conté mi aventura, antes lo había aparcado en la puerta y había probado a apagarlo y encenderlo sin problemas.

Creí primero que iba a ser la batería, cosa poco probable porque la batería no se usa en movimiento según me dijeron, luego que el filtro del aire, porque no se lo habían cambiado y el aire es más pobre en oxigeno en las alturas; me lo enseñaron y me dijeron que estaba bien que no necesitaba cambio. Por fin le sacaron la información al ordenador de a bordo y parece que había un error en la presión, es decir, a mi coche le sentó fatal la subida a tanta altura, la presión atmosférica baja al subir y no pudo con ello. Según el mecánico tenía que haberlo subido a una marcha más corta y a más velocidad, sus palabras fueron "las mujeres son muy precavidas" pero hay que ir un poco más rápido "pá quitar carbonilla, como dicen ustedes los hombres, ¿no?" y me sonrió diciéndome que sí.

Total que quedamos que en que si observaba cualquier fallo fuera por allí, que pusiera una gasolina de mayor octanaje (la 98) y que en las subidas le diera más caña a una marcha más corta (no en tercera y a 50 como subí yo y que no noté nada raro en el coche). Yo no sé para el mecánico pero para mi que el sensor de presión no funciona bien, y habrá que cambiarlo tarde o temprano, y creo que hasta que se me olvide lo que pasó ayer no haré la prueba de subir de nuevo. Desde que salimos de casa, a las nueve de la mañana, hasta que decidimos bajar sólo pasaron dos horas; no disfrutamos demasiado del paisaje, aunque me quedo con la cara de los bajitos tocando el hielo, viendo las laderas nevadas y a Daniel con su frase "parece nata en spray" al ver los restos de nieve al borde de la carretera.