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lunes, noviembre 05, 2012

Clases de ortografía bajita

Esta tarde al ir a buscar a los bajitos a casa de su padre hemos venido hablando de como les había ido el día. Este fin de semana Pablo tenía que estudiar para los exámenes que tiene esta semana. Le pregunté que tal el examen de mates que habia tenido esta mañana y me contestó que bien, aunque se le había olvidado alguna cosa. Menos mal que he conseguido que me cuente algo más porque a mi pregunta de "¿qué tal te salió?" él siempre respondía con tono de fastidio: "todavía no sé la nota, mamá" a lo que tenía que replicarle que no le había preguntado la nota sino su impresión sobre lo que había contestado o dejado de contestar. Para mí es una manera de mostrar mi interés por sus cosas, preguntarles como les ha ido el día, que han hecho en clase o que están explicando en el cole; pero a veces tengo la impresión de que ellos lo toman como un interrogatorio en primer grado, sobre todo Pablo que es un poco más cerrado que Daniel para sus cosas.

Mañana toca el control de lengua, le pregunté si había estudiado algo y me dijo que si, pero que no entendía el porqué tenía que estudiar el fin de semana para todos los exámenes si el primero era el de matemáticas y se le iba a mezclar todo en la cabeza. Ahí tuve que explicarle la importancia de ir estudiando todos los días un poco para sólo tener que repasar el día anterior. Pablo es bastante responsable con sus tareas, las lleva casi al día, aunque se queja por la cantidad que tiene que hacer (supongo que como todos).

Daniel oyendo nuestra conversación mete baza y dice "Pues mi maestra dice que hay que leer veinte veces las lecturas, para después saber explicarlas y responder a las preguntas. Bueno, los que no tienen problemas para leer sólo las tienen que leer diez veces" (ahí sale el lado exagerado de mi hijo). Mi vena de profesora se enciende y les digo que la lectura es muy importante, que es buena para saber escribir bien, para no tener muchas faltas de ortografía (y ahí pongo el ejemplo de Pablo que no comete muchas) y sobre todo para pasarlo bien, porque se aprenden muchas cosas leyendo. Todos de acuerdo, y Pablo le pregunta a Daniel: "¿Tú tienes muchas faltas de ortografía Dani?" "No, sólo tengo faltas de ortografía en los accesorios de las palabras" y explica "en las tildes, en las comas, y todo eso"(buena aclaración porque yo no sabía se había equivocado de palabra pero su explicación dejó claro que sabía lo que decía).

Ya en casa, todo esto había sido en un trayecto de unos cinco o seis minutos, hacemos un repaso de lo que caerá en el examen de lengua: las sílabas, las sílabas átonas, tónicas, las palabras llanas, agudas  y esdrújulas (¡qué tiempo sin oír todos esos conceptos!) y Pablo me cuenta que Daniel y él tienen un acuerdo, que él le explicará las cosas que vaya aprendiendo para que Dani sepa muchas cosas y esté preparado para tercero de primaria (y eso que todavía estamos empezando segundo). "Ahh, qué bien, me gusta que lleguen a acuerdos" sonrío yo. "Bueno Dani, ¿quieres que te explique lo de las tildes para que no tengas más faltas de ortografía? Es muy fácil". A todo esto Dani está viendo Doraemon en la televisión y como que no tiene demasiado interés, pero dice un tímido "si". "Vale", se envalentona Pablo "mira, sabes que las sílabas forman palabras, pues hay sílabas que son átonas y otras que son tónicas, en las que se pone la tilde ... ¿Me estás atendiendo Dani?", Daniel divide sus miradas entre su hermano y la tele, "¿Es que no quieres aprender a escribir bien?" y es ahí cuando tengo que intervenir para decirle que no se apure, que son cosas algo díficiles para su hermano y que todavía no está preparado para recibir esas lecciones. Menos mal que se lo ha tomado bien esta vez, la última vez que intentó hacer de maestro con su hermano le quería explicar las divisiones y las multiplicaciones de dos cifras, y las restas llevando fue un motivo de pelea entre los dos, evidentemente los dos años de diferencia se notan a nivel educativo y por mucho que se empeñe Pablo, Daniel todavía tiene que aprender mucho más para llegar a su nivel.

Esta noche Dani ha sido el primero en coger un libro para leer, normalmente no lo hace tanto como Pablo, que si no lee un poco antes de irse a la cama no se duerme contento, al menos la conversación sobre la lectura ha hecho algo de mella en él. Me gustan mis bajitos lectores.


viernes, mayo 11, 2012

Clases de ciencias en casa

Hace ya muchos años, creo que no había nacido aún ni siquiera Pablo (para mi ya parece la prehistoria) planté algunas verduras en mi balcón: una lechuga, unas papas, y no sé que cosas más. Siempre me ha gustado la idea de un huerto, y no la abandono del todo, igual cuando esté jubilada tengo en que entretenerme, mientras tanto primero va la hipoteca de este piso y ya veremos si me da para una pequeña casa con una huerta para la vejez (que al paso que vamos me jubilo con más de 70 por no haber cotizado lo que piden y lo que pedirán).

En el cole Pablo lleva dos años en la actividad de huerto escolar, le gusta mucho lo de plantar, regar y sobre todo traerme pequeñas "cosechas" que le da el profe y que él me trae orgulloso. Lo malo de la actividad sólo es quitar la tierra de sus pantalones y camiseta porque hay que cepillar un rato ;).

A Dani le gusta pero no lo suficiente para elegirla, ya me ha comentado que el año próximo volverá a elegir informática (en la variedad está el gusto). Pero a mi me gusta enseñarle de dónde salen las verduras y que las vea crecer. Se me ocurrió poner dos judías en un pequeño envase de queso tierno y algodón húmedo para que vieran el desarrollo de las semillas, crecieron muy rápido y cuando pensé que iban a estropearse echaron flores y han salido hasta las vainas. Todos los días veían los cambios, incluso las plantitas sobrevivieron a la semana santa y todavía lo hacen, he ido despuntando las ramitas nuevas para que las vainas tenga más potencial para crecer algo más. Para mi sería suficiente conque lograran ver las pequeñas semillas dentro de las vainas para que sepan de dónde salen.


Esta semana una compañera de mi departamento me ha regalado una caja de zapatos muy especial, en su interior viajaban unos gusanos de seda con algunas hojas de morera o mora. Son unos tragones y los bajitos han tenido primero una reacción de curiosidad, luego algo de asco cuando vieron sus pequeñas deposiciones y les dije que había que limpiarlos. Luego Pablo ha sacado su libro de conocimiento del medio y me ha enseñado una experiencia similar que venía en el libro; "Genial, así les sacamos fotos cada día y vemos como van evolucionando" le dije. "Claro, la metamorfosis" me contestó Pablo. La primera foto la he sacado yo porque ellos no están esta tarde, espero que les dure el interés, yo me crié en el campo y todas estas cosas las tengo claras pero ellos viven en la ciudad y me gustaría que aprendieran más cosas sobre la naturaleza. Las clases de ciencias también se pueden dar en casa.


lunes, mayo 07, 2012

Un pequeño cuento de Pablo

Hace dos semanas, en el cuaderno de expresión escrita de mi bajito mayor, encontré una pequeña actividad que tenía que realizar. Se trataba de imaginar y continuar con un cuento del que la profesora les daba el comienzo. Me gustó mucho lo que escribió; su letra no era la mejor y su profe (coincido con ella) dice que es telegráfico cuando redacta, por más que le insisto no he conseguido que deje de ser tan escueto y conciso. Igual le viene bien en el futuro porque sabe sacar las ideas principales de lo que lee, es un valor que se está perdiendo y es muy útil en los estudios.

 

 A continuación transcribo su relato, con su consentimiento claro, lo que escribió lo he puesto en cursiva, y sólo he arreglado dos tildes que andaban algo "descarriladas". El comienzo era el siguiente: 

"Había una vez una rana que quería ser tan grande como un buey. La rana comía y comía sin parar, engordaba y se hinchaba, y constantemente preguntaba a las demás ranas si era ya tan grande como el buey " ...... Y lo era, la rana fue muy feliz. Entonces la rana fue a jugar con más ranas pero, siempre que jugaba las aplastaba; se fue a su estanque, se puso encima de un nenúfar y se iba hundiendo. Finalmente se pinchó con una roca volvió a su tamaño y comprendió que no necesitaba ser diferente para ser feliz.

Es muy breve, ya lo he comentado antes, pero me emociona leer lo que escribe. Cuando tenía más o menos su edad quería ser escritora, escribía historias de una familia García imaginaria con dos o tres hijos en un cuaderno de dos rayas que tenía heredado de mi hermana. Es simplemente, amor de madre.

¡Buen comienzo de semana!


jueves, marzo 08, 2012

Crónica de un jueves cualquiera


 

 Los jueves el despertador suena sobre las 5:40 de la mañana; me espera una ducha para activarme, me preparo el sandwich que llevaré al curro, un buen desayuno de tostadas y leche sin lactosa (parece que me sienta mejor) mientras veo unos minutitos de las noticias en la tele, y a salir corriendo para encontrarme con otras dos compañeras con las que comparto coche para ir al trabajo. Una hora después de levantarme ya estamos en el viaje diario de unos 50 minutos por la autopista. Vamos ya hablando de alumnos y alumnas difíciles, o de la crisis en la que estamos sumergidos desde hace ya muchos meses, o de los valores que deberían tener nuestros chicos y chicas en clase y que no vemos por ningún lado. 

Entro a las 8 de la mañana, llegamos unos quince o veinte minutos antes y preparo el material para mi primera hora frente a 30 personitas, luego tendré una guardia que afortunadamente fue tranquila para lo que es habitual en otros días en la que puedo corregir unos exámenes, tercera hora comienza con una llamada a una madre, entrevista con otra que venía a hablar con jefatura sobre el comportamiento nada adecuado de su hijo, otra madre a la que quería dar información sobre su hija. Quince minutos antes del recreo me acuerdo de que tengo otra entrevista con un padre en la hora del recreo y noto el agujerito en mi estómago, empiezo mi sandwich por si no me da tiempo antes de la llegada del progenitor, mientras hablo con la jefa de estudios de la conversación telefónica con la madre del alumno. Antes de que suene el timbre me da tiempo de cargar una cafetera que tenemos en el departamento para preparar un café para mi y mis dos compañeros (mis otras dos compañeras de fatigas no son cafeteras). El padre llega con unos minutos de retraso así que puedo tomarme el café con tranquilidad.

Hablo con el padre, situación algo difícil porque el alumno está algo "alborotado" estos días, me gozo, sin querer, la reprimenda del padre al hijo por su comportamiento (también creo que se lo gozaron algunas personas que estaban en las cercanías dadas las voces que daba el señor). Me despido del señor y llego tarde a la reunión de mi departamento, opino sobre dos o tres puntos y me tomo un segundo café ya helado (no debería haber tomado ni el primero, pero me puede). Me encuentro con otro padre que viene a recoger a su hijo porque según él "una compañera me tiró la mesa a la cabeza", yo, asombrada indago más, "¿cómo que a la cabeza?¿estabas en clase con un profesor o profesora?" "si, maestra, estaba en inglés y el profesor estaba en el aula", "¿y te tiró la mesa a la cabeza delante del profesor?", "si, se me cayó el estuche al suelo y al agacharme a recogerla la compañera rodó la mesa y me dí con el hierro de debajo de la mesa", "aaaahhhh, cuidado como dices las cosas, me imaginaba a tu compañera levantando la mesa y tirándola sobre tu cabeza".

Toca el timbre de 5ª hora, voy a mi clase con primero de la ESO, soy su tutora así que antes de empezar la clase de ciencias oigo todas las quejas de los alumnos y alumnas, intento solucionar algunos problemas y mediar en otros, dejo ir al baño a unos 6 ó 7 personas, con las correspondientes interrupciones; vuelvo a "lanzar" mi discurso sobre que todas las acciones tienen reacciones y que deben comportarse adecuadamente en el aula cuando están los profesores y las profesoras dentro y entre horas cuando están en camino. La clase de ciencias se reduce a unos 15 minutos, en los cuales tengo que oír "eso hay que copiarlo" cuando escribo en la pizarra, "¿puedo pasarle el typex a fulanito?", etc, etc. Termina la hora y les digo que se acuerden del examen de mañana, les pasé preguntas de repaso el día anterior y de ahí sacaré muchas (en realidad casi todas).

Vuelvo a entrar en clase, esta vez con alumnos y alumnas de 4º ESO, llegan escalonadamente al laboratorio donde damos clase. Le llamo la atención a la última pareja que llega porque quieren volver a salir porque se han dejado sus cosas en clase. Son sólo trece alumnos, se supone que es la clase en la que más disfruto porque es una materia opcional y se presupone un interés mayor; aún así tengo que mandar a callar y pedir atención varias veces. Comprendo que están cansados y cansadas, yo estoy derrotada, pero sigo con herencias intermedias, alelismo múltiple y demás parafernalias de genética. Les paso una relación de problemas que les pido que entreguen en una semana, les ruego que no se copien entre ellos: "necesito saber quien puede hacer los problemas y quien no sabe para ayudarles". Cuando termina la clase hablo con una alumna a la que veo bastante despistada últimamente y le convino a que se ponga las pilas si quiere aprobar la evaluación.

Vuelvo al departamento, dejo mis cosas y me llevo la cartera con exámenes que me quedan por corregir, me esperan mis compañeras y mi compañero de viaje para el regreso a casa. Otra animada conversación de como nos ha ido el día y vuelta al punto de partida de la mañana, esta vez a las tres de la tarde. Me meto en mi coche y me paso por una tienda para comprarle zapatillas nuevas a los bajitos; no sé que hacen con ellas porque cada tres meses tengo que cambiárselas y no porque les queden pequeñas sino porque las destrozan. 

Llego a casa sobre las cuatro menos cuarto de la tarde, ufff, casi no tengo hambre pero tengo que prepararme algo sobre la marcha. Mi cabecita no deja de darle vueltas a los problemas de por la mañana, y todavía tengo que sentarme a corregir algunos exámenes; he descansado un poco en el sofá tejiendo unas vueltas de mi calcetín, pero tengo que ir al súper para comprar un par de cosas y a la farmacia; recoger la ropa y preparar la cena. Menos mal que mis bajitos están esta tarde con el padre, vuelven sobre las 8 de la noche y para entonces tengo que tener preparados pijamas y cena, tendré que insistirles en que se duchen para luego cenar, querrán ver un rato la tele porque ponen una de sus series favoritas; a las 9 estarán preparados para irse a la cama. A mi me quedará un ratito después, no mucho porque mi cuerpo ya no aguanta y me caigo por los rincones, ayer me acosté tarde preparando los problemas de genética de cuarto y el examen de los chicos de primero de mañana.

Tengo que decir que los jueves es mi día light, mañana será más duro, tres horas seguidas con alumnado las últimas horas de un viernes pueden resultar agotadoras, lo único es pensar en la recompensa de un fin de semana reconstituyente, aunque en este tendré que corregir los exámenes que he puesto mañana.

Espero que estén disfrutando de su DÍA DE LA MUJER TRABAJADORA tanto como lo estoy disfrutando yo. ¿Y tú cómo lo estás celebrando?

jueves, abril 07, 2011

La disgrafía de Daniel

Esta semana pasada los bajitos recibieron las notas de la segunda evaluación. Pablo es muy aplicado y sólo tiene un notable en Educación Artística, el resto son Sobresalientes, según dice su "éxito" se basa en estar atento en clase y hacer lo que le piden. Tiene una predisposición hacia el estudio que ya me gustaría tener a mí en mis estudiantes del curro, casi no comete faltas de ortografía y su caligrafía no es mala.

Daniel es algo menos aplicado, en la primera evaluación el profe ponía una nota en la que decía que hablaba algo más de la cuenta cuando todavía no habían terminado la tarea (la versión de Daniel es que sus compañeros le hablan cuando él ya ha terminado y no puede evitar contestarles). Estaba muy preocupado esta evaluación por si se repetía y ya antes de ver el boletín me dijo que había mejorado en ello. La lectura se le da muy bien, ya lee perfectamente, le cuestan un poco los consonantes dobles (gr, pl, bl), pero le encanta ir leyendo lo que se encuentra en el camino. Esta mañana descubrió cómo se llamaba su aerosol "Seretide", lo leyó, y luego lo repitió de corrido como si me lo contara a mi.

Lo que no se le da nada bien es la caligrafía, le cuesta escribir sin salirse de las dos líneas y tiene una incipiente disgrafía, escribe muy deprisa, apretando mucho el lápiz, y con letras medio angulosas. Hay que ponerle ejercicios en casa para que mejore, porque va ir arrastrando esto si no se trabaja desde ahora. A través de la página de Lileka he encontrado algunos enlaces que pueden ayudarle, los comparto con ustedes. La aplicación que voy a utilizar por ahora será la de Copia, en la que puedes escribir un texto con la caligrafía que utilizan en su cole, la pauta Montessori (aunque pueden elegirse linea simple o cuadrícula). Me gusta porque puedo ponerle frases que lo motiven a escribir. La primera ha sido "Daniel es un niño bueno".

sábado, enero 15, 2011

Vivir sin plástico

Desde ya hace más de dos años utilizo bolsas reutilizables para hacer la compra, las llevo en el coche y, si no se me olvidan en compras imprevistas, son muy útiles para llevar la compra desde el super al coche y desde el coche al ascensor de casa. Además normalmente digo no a las bolsas para pequeñas cosas que puedo meter en el bolso, en las farmacias por ejemplo. También separo los residuos en casa para depositarlos en los contenedores e intento reutilizar lo más posible pero se que puedo hacerlo mejor. Este año me propongo eliminar un poco de plástico de mi vida y la de mis bajitos, a ver si es posible. En muchos paises y grandes ciudades han prohibido ya el uso de bolsas de plástico, en España parece que tendremos que esperar al 2018; en algunos comercios ya las han sustituido por reutilizables, más una estrategia de marketing y una forma de ahorrar gastos pero nada es menos.

Algunas ideas desde la web:

Ideas creativas para reciclar palillos chinos de un sólo uso; me encantan! Vía genciencia.

Hay otras ideas drásticas cómo la de esta madre en Estados Unidos que ha conseguido eliminar gran parte del plástico en su vida diaria y se dedica a dar conferencias sobre el tema. Aquí pueden ver su larga lista de 81 consejos para evitar su consumo (algunas como dejar de consumir chicle).

Una periodista británica hizo un experimento de vivir un mes sin plástico y lo detalla en su blog.

En esta web dan 10 consejos para comenzar a "dejar el vicio" y en otras se dan ideas de reciclaje dando lugar a mobiliario, construir con residuos cosas útiles, diseñar arte, manualidades y más manualidades. Y por último mi preferida, porque lo mejor no es que hacer con los residuos, ya sea plástico (para su elaboración se consume una gran cantidad de agua, más que para el papel) o papel; lo realmente importante es disminuir su consumo.

Si es inevitable hay que aprender y enseñar a nuestros bajitos a reciclar o reutilizar. En este video pueden aprender los pequeños a clasificar las basuras.



sábado, noviembre 20, 2010

Trabajando la motricidad fina

Hace dos semanas hablé con el profesor de Daniel, en realidad tenía que haber asistido a una reunión de tutoría con él pero a la hora de la reunión yo estaba a casi 100 km de distancia saliendo de mi trabajo. Menos mal que él sabe de mis dificultades para llegar y siempre hablamos un poquito cuando voy a buscar a Dani. La cuestión era que ahora están aprendiendo a leer y escribir y a Daniel se le da muy bien la lectura, pero la escritura no es su fuerte, no es que sea una letra horrible, pero podría mejorar mucho con algo más de trabajo en casa. Nos ha recomendado estimular la motricidad fina, es decir, reforzar los músculos de la mano y su coordinación, para evitar algo que llaman la disgrafía (mala letra) y de eso si que se yo un rato por mi trabajo.

Hoy he ido a Ikea con ellos, como excusa para salir de casa unas horas hasta que viniese su padre a recogerlos y para que vieran la decoración navideña; pero esto último no era lo que les motivaba, de hecho sólo la "admiré" yo porque ellos quisieron quedarse en el área de juegos (parque de las bolas le llaman). Allí se quedaron durante casi una hora mientras yo me daba una vueltecita. En la zona infantil encontré unas piecitas para realizar figuras montándolas en una base de pinchos que estaba expresamente recomendada para trabajar la motricidad fina. Seguro que en los chinos me hubiese salido más barato, pero tampoco tengo demasiado tiempo y quería empezar cuanto antes. Así que después de "despegarlos" de la zona de juegos nos volvimos a casa y estuvimos un rato practicando, al principio Daniel no quería pero cuando nos vió a Pablo y a mi haciéndolo se animó y siguió haciéndolo. Tengo que hacer otras actividades con ellos, a ver cómo me lo monto porque el cansancio por las tardes me puede, como casi a las cinco de la tarde y luego tengo que seguir preparando cosas para el día siguiente en el trabajo.


Arriba Pablo trabajando en su "carita sonriente" y abajo Daniel terminando la "pera rosa" que yo empecé.



Les dejo los enlaces que me ha dejado el profe de Dani, se trata de actividades para hacer trazos, pegar bolitas de papel en dibujos, pintar, etc; mirar en coordinación motora e infantil coordinación. Algunas están en ¿gallego? y las pueden bajar directamente de esta otra página de un profesor de PT (pedagogía terapeútica) en la que hay muchas otras actividades de refuerzo para niños con necesidades educativas especiales y problemas de aprendizaje, buscar en la barra lateral derecha.