lunes, noviembre 29, 2010

Lluvia y viento

Parece que ya ha pasado lo peor y la alerta se ha desactivado al menos en Tenerife, afortunadamente los daños en la zona donde vivo no han sido nada importantes, afectó sobre todo a la zona norte de la isla y algo al sur. Mañana tengo que ir a trabajar y ya veré como está todo por ahí. Hoy no he ido, no por la alerta (aunque habían suspendido las clases) sino porque tenía que llevar a la revisión a Daniel. La analítica estaba muy bien, el médico lo vió bastante bien y seguimos con las revisiones cada dos meses, aunque hay que ir cada 40 días aproximadamente al hospital de día para el lavado del reservorio que tiene implantado en el pecho para evitar infecciones.

No me gusta ir al hospital, y eso que hemos cambiado de edificio y todo es nuevo. Todavía recuerdo con angustia las entradas y salidas cuando Dani estaba hospitalizado y todo lo que lo rodeó. Supongo que el tiempo también terminará borrándolo de mi memoria y como tengo que volver frecuentemente intento no pensar mucho en ello. Hoy me llevé a Pablo porque no tenía clases y estar tres horas esperando primero analítica y luego resultados en consulta es agotador con dos niños que no paran. El sábado fui a comprar un par de cosas en una mercería y una señora que estaba en la tienda miró a mis hijos como corrían, se molestaba uno a otro y les llamaba la atención la madre que los "parió", y dijo en voz alta "y esto es lo que me espera dentro de uno o dos años?". La pobre tenía uno de tres y otro de cinco, y ya estaba agobiada por el futuro; pues sí es lo que toca, mis bajitos tienen días moviditos y días menos moviditos, pero nunca están quietos. Supongo que en el caso de Daniel tengo que dar gracias por ello.

Ayer domingo nos fuimos a la carrera popular organizada en Santa Cruz, los bajitos se apuntaron por el colegio aunque no son demasiado "atléticos" es una experiencia más. Daniel tuvo dos percances, pero los dos antes de la carrera (se cayó en casa y luego en la calle), y pasó por mi cabeza no dejarle correr por el "peligro" de una caida. Pero cuanto antes deje mis miedos, antes los dejará él y corrió como algunos de sus compañeros y compañeras. Les dieron una medalla por participar y terminaron muy cansados pero satisfechos. Les dejo algunas fotos.

A Daniel se le nota la nariz un poco raspada porque se cayó de cara un poco antes, el pobre sólo decía "hoy no es mi dia". Hoy se le notaba algo más y le molestaba si se la tocaba.



sábado, noviembre 20, 2010

Trabajando la motricidad fina

Hace dos semanas hablé con el profesor de Daniel, en realidad tenía que haber asistido a una reunión de tutoría con él pero a la hora de la reunión yo estaba a casi 100 km de distancia saliendo de mi trabajo. Menos mal que él sabe de mis dificultades para llegar y siempre hablamos un poquito cuando voy a buscar a Dani. La cuestión era que ahora están aprendiendo a leer y escribir y a Daniel se le da muy bien la lectura, pero la escritura no es su fuerte, no es que sea una letra horrible, pero podría mejorar mucho con algo más de trabajo en casa. Nos ha recomendado estimular la motricidad fina, es decir, reforzar los músculos de la mano y su coordinación, para evitar algo que llaman la disgrafía (mala letra) y de eso si que se yo un rato por mi trabajo.

Hoy he ido a Ikea con ellos, como excusa para salir de casa unas horas hasta que viniese su padre a recogerlos y para que vieran la decoración navideña; pero esto último no era lo que les motivaba, de hecho sólo la "admiré" yo porque ellos quisieron quedarse en el área de juegos (parque de las bolas le llaman). Allí se quedaron durante casi una hora mientras yo me daba una vueltecita. En la zona infantil encontré unas piecitas para realizar figuras montándolas en una base de pinchos que estaba expresamente recomendada para trabajar la motricidad fina. Seguro que en los chinos me hubiese salido más barato, pero tampoco tengo demasiado tiempo y quería empezar cuanto antes. Así que después de "despegarlos" de la zona de juegos nos volvimos a casa y estuvimos un rato practicando, al principio Daniel no quería pero cuando nos vió a Pablo y a mi haciéndolo se animó y siguió haciéndolo. Tengo que hacer otras actividades con ellos, a ver cómo me lo monto porque el cansancio por las tardes me puede, como casi a las cinco de la tarde y luego tengo que seguir preparando cosas para el día siguiente en el trabajo.


Arriba Pablo trabajando en su "carita sonriente" y abajo Daniel terminando la "pera rosa" que yo empecé.



Les dejo los enlaces que me ha dejado el profe de Dani, se trata de actividades para hacer trazos, pegar bolitas de papel en dibujos, pintar, etc; mirar en coordinación motora e infantil coordinación. Algunas están en ¿gallego? y las pueden bajar directamente de esta otra página de un profesor de PT (pedagogía terapeútica) en la que hay muchas otras actividades de refuerzo para niños con necesidades educativas especiales y problemas de aprendizaje, buscar en la barra lateral derecha.

viernes, noviembre 19, 2010

Me gustan las buenas noticias

Soy bastante pesimista, aunque ustedes no lo crean es así, puedo quejarme mucho y durante largo rato, pensar en cosas "feas" y comerme el coco con lo de "que pasaría si ...". Puedo deprimirme por la mañana mientras voy al curro, uno que no me gusta demasiado (y eso no es pesimismo sino realidad); y echarme unas risas cuando llega el viernes porque se acabó la tortura hasta el lunes que viene. El domingo estaré dándole vueltas en cómo hacerlo mejor, en qué puedo hacer para evitar sentirme mal, en si puedo cambiar algo, etc. y empiezo la semana con más ganas, más ánimo. Esta mañana he oido en la tele, antes de salir, algo así como que todo empezaba los lunes y terminaba los viernes, para volver a repetir el ciclo indefinidamente. Me imagino como en el mito de Sísifo, haciendo rodar el mundo empujándolo con mis manos, como una condena y no me hace ni pizca de gracia.

Quiero hacer algo que me guste, ganarme el sueldo con alegría, sin malos rollos; pero quizás es demasiado tarde ya para elegir otra profesión, no es tan fácil. Uno de éstos no sé si podría hacerlo ahora. Por eso me alegra cuando la gente tiene iniciativa, construye sus propios proyectos, los echa andar y sigue con ellos. Mi enhorabuena a Cristy, de Entre algodones porque ella ha luchado, junto a su marido Juan, para que su empresa de patchwork marche y mañana abre la ampliación de su tienda taller en Alcalá de Guadaira (Sevilla). Ella fue la persona que terminó la colcha que me regalaron muchas de ustedes, junto a Ana, de la tienda El vuelo de la Oca en Las Palmas, otra emprendedora del mundo del patchwork que espero ir a visitar algún día, y a la que mando un abrazo. Si puedo escaparme uno de estos días iré a visitar a mi otra empresaria admirada, Bettina, que me queda más cerquita y que todavía no he ido a su nueva tienda después de la mudanza, y no es por falta de ganas.

Otra noticia que me ha hecho mucha ilusión es que Coro va a ser mamá, muchas felicidades, dentro de nada estarás compartiendo la aventura.