
Por fin levantaron el aislamiento a Daniel este viernes. Sus analíticas estaban medianamente bien respecto a sus defensas y el médico decidió que se podía abrir la puerta y que podíamos entrar sin mascarilla a la habitación. Hemos estado dándole besos desde entonces, después de cuatro semanas sin hacerlo, saben a gloria. El sábado le dimos la sorpresa a Pablo, nos fuimos a una juguetería y le dije que eligiera un juguete para llevárselo a su hermano al hospital. Compramos unos dinosaurios de los que está pendiente últimamente y nos fuimos a verlo. Pablo ya no iba diciendo eso de "yo no quiero ir al hospital" sino "mamá, más deprisa que quiero ver a mi hermano". Las sonrisas eran increíbles cuando se vieron, se mantuvieron a distancia unos segundos y luego se abrazaron y se dieron besitos.

En las últimas semanas ya le había dicho a Pablo que su hermano se había cortado el pelo muy chiquito, que casi no tenía porque en el hospital hacía mucho calor. Llegó a decirme que él también lo quería así! Al rato de estar en la habitación, lo mira y dice "No tiene pelo", pero con una sonrisa. Después de marcharse su hermano y su padre porque entraban las enfermeras a hacerle una cura y ponerle la inyección se acordó que su hermano había estado allí y los llamaba: "Papi, Pablo" mirando hacia la puerta como diciéndoles que ya podían entrar de nuevo. Estuvo toda la tarde preguntando por él, hasta que llegó por la tarde para que yo me fuera a casa. Pablo decía "Todavía no quiero irme" y Daniel se quedó un poco triste cuando se fué.
Se echan mucho de menos, todos los días se hablan por teléfono, se cuentan lo que están haciendo en ese momento, que si tal película o tal juego. La conversación no dura cinco minutos pero siempre termina con Daniel diciendo "Te tero, portate bien" y Pablo: "Ponte bien" y unos besitos volados por las dos partes.
Quizás volvamos a casa esta semana, aunque sólo sea hasta el jueves porque tiene control de médula, habrá que irse acostumbrando a las idas y venidas. No sé cómo se lo tomará Daniel, aunque creo que bastante mal porque esta última quimio del jueves no le gustó nada sentirse nuevamente conectado a la bomba y los perfusores. Habrá que darle un poco de tiempo, seguro que también se acostumbra. Gracias a todos por sus comentarios y sus ánimos, ya tenemos buenos resultados!!